Depredadores de ganado en Chile: Un enfoque en los perros domésticos

Un estudio realizado por la Universidad de Las Américas (UDLA) ha revelado que los perros domésticos son los principales responsables de la depredación del ganado en Chile, desafiando la creencia común de que los pumas nativos son los culpables. Este hallazgo, publicado en la revista internacional Ambio, plantea la urgencia de implementar pautas de convivencia más efectivas en el ámbito de la tenencia responsable de mascotas y prácticas culturales asociadas. Silvio J. Crespín, académico de la Facultad de Medicina Veterinaria y Agronomía de UDLA y autor principal del estudio, subrayó la importancia de cambiar el foco hacia los sistemas humanos que crean condiciones propicias para la proliferación de perros deambulantes, en lugar de señalar únicamente a los carnívoros nativos.

La investigación, titulada “Más allá del paisaje: los factores socio-conductuales como verdaderos parámetros de coexistencia en el conflicto entre carnívoros y ganado en Chile”, utilizó un enfoque de sistemas socioecológicos para analizar datos del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) entre 2011 y 2019. Durante este período, se identificó al sur de Chile como un punto crítico de depredación, donde el perro doméstico se posiciona como el principal depredador del ganado. Las regiones más afectadas incluyen Aysén, La Araucanía, Los Lagos, Los Ríos, Magallanes y Biobío, evidenciando una preocupación creciente por el bienestar de los animales de granja en estas áreas.

Los hallazgos del estudio indican que, aunque el puma era la especie más reportada en los eventos de depredación, los perros domésticos fueron responsables de un número significativamente mayor de muertes de ganado. En concreto, los datos revelan que los perros causaron el 68,3% de las muertes totales de ganado, en comparación con el 27% atribuido a los pumas. Este patrón fue consistente en las tres categorías de ganado evaluadas: bovinos, caprinos y ovinos, lo que resalta la necesidad de abordar la problemática desde una perspectiva más humana y menos centrada en los animales salvajes.

Para abordar esta compleja situación, el equipo de investigación sugiere que futuros esfuerzos de conservación deben enfocarse en entender la dimensión humana detrás del conflicto entre los perros y el ganado. Proponen utilizar estrategias de Marketing Social Basado en la Comunidad (CBSM) para identificar las barreras sociales que perpetúan la depredación por parte de perros y fomentar cambios significativos en el comportamiento de los propietarios. Esto implica un trabajo colaborativo que involucre a la comunidad para encontrar soluciones sostenibles que beneficien tanto a la ganadería como a la fauna nativa.

Finalmente, el estudio pone de manifiesto que las reformas sociales y de gobernanza son fundamentales para mitigar el impacto negativo de los perros deambulantes. La Ley de Tenencia Responsable presenta importantes vacíos de aplicación, especialmente en zonas rurales, donde la falta de regulación y fiscalización, junto con la escasez de recursos para programas de esterilización, agravan la situación. Crespín concluyó que la gestión del perro doméstico y los sistemas que favorecen su presencia es un desafío urgente para la conservación de la biodiversidad en Chile y la sustentabilidad del sector ganadero.