Gestión hídrica: cómo el agua de lluvia transforma la precordillera

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Las intensas lluvias de la segunda quincena de julio han traído un alivio significativo a la gestión hídrica de la precordillera de Santiago, un área que ha sufrido sequías prolongadas por más de 15 años. Según la Asociación de Municipalidades Parque Cordillera, gracias a la construcción de zanjas de infiltración y otras obras en los parques Aguas de Ramón y San Carlos de Apoquindo, más de 10.400 m³ de agua lluvia han sido infiltrados en el suelo. Este volumen es comparable a más de cuatro piscinas olímpicas y representa un avance crucial para mejorar la calidad de los recursos hídricos en la región, ayudando no solo a la biodiversidad local, sino también a crear territorios más resilientes ante el cambio climático y eventos provocados por la actividad humana.

La restauración del Parque San Carlos de Apoquindo ha sido un enfoque esencial tras el devastador incendio del verano pasado que consumió más de mil hectáreas en esta área, además de afectar a parques aledaños. En respuesta a las previsiones de lluvias intensas, múltiples entidades, incluyendo la Asociación Parque Cordillera y Fundación Reforestemos, han trabajado coordinadamente para restaurar suelos dañados. En una jornada de restauración ecológica en mayo, más de 300 voluntarios participaron en la construcción de zanjas de infiltración y medialunas de captación de agua, abarcando una superficie considerable y ayudando a proteger la vegetación nativa que sobrevivió al fuego.

Los esfuerzos de infiltración de agua no se limitan al Parque San Carlos de Apoquindo, sino que también se han realizado en el Parque Aguas de Ramón. Desde principios de 2023, se han construido 32 drenes y 23 zanjas de infiltración en este parque, creando un total de 1.830 metros lineales de intervención. Estas estructuras permiten una mejor absorción de agua hacia los acuíferos subterráneos, lo que se traduce en volúmenes de agua infiltrada de aproximadamente 21.139,9 m³ en 2024. Durante las recientes lluvias de julio, se logró infiltrar casi cuatro piscinas olímpicas de agua, contribuyendo a la recarga de los acuíferos y al fortalecimiento del ecosistema local.

De cara al futuro, se proyectan nuevas iniciativas de restauración en la precordillera, destacando la reciente alianza hídrica entre el Fondo de Agua Santiago Maipo, Parque Cordillera y la ONG FSC Chile. Este acuerdo buscará desarrollar un plan piloto que amplíe las intervenciones de restauración hídrica en la región. Además, la Asociación Parque Cordillera está colaborando con la Municipalidad de Las Condes para implementar medidas preventivas tras los recientes incendios y aluviones, lo que incluye la instalación de barreras dinámicas que mitiguen el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra.

José Pedro Guilisasti, secretario ejecutivo de la Asociación Parque Cordillera, enfatizó la importancia de las Obras de Conservación de Agua y Suelo (OCAS) en la región. Estas obras no solo ayudan a mejorar la hidratación de la Cordillera, sino que también son fundamentales para la restauración ecológica a largo plazo. La meta es mantener el agua en las montañas por el mayor tiempo posible, creando refugios climáticos eficientes que puedan adaptarse a las cambiantes condiciones ambientales. Con el compromiso de diversas municipalidades y organizaciones, la precordillera de Santiago avanza hacia un futuro más sostenible y resiliente.