Proyecto Biociudad: Innovación y Sostenibilidad Hídrica en Santiago

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En un hito significativo para la gestión del agua en la Región Metropolitana, Aguas Andinas y la Asociación de Canales del Maipo (ACM) han formalizado recientemente un convenio de colaboración que marca el inicio de la construcción de una batería de ocho pozos en el sector Tres Acequias, en la comuna de Calera de Tango. Este proyecto, enmarcado dentro de la estrategia Biociudad, busca garantizar el suministro de agua en situaciones de extrema sequía, un desafío creciente debido al cambio climático. Con perforaciones de 160 metros de profundidad cada una, se espera que estos pozos aporten un caudal de 500 litros por segundo, que será impulsado hacia el canal de ACM, asegurando así el acceso constante a recursos hídricos para más de 7 millones de habitantes de la región.

El proyecto Fajas de Canales es el resultado de un esfuerzo conjunto que se inició en 2021, cuando Aguas Andinas y las asociaciones de regantes de la Primera Sección del Río Maipo firmaron un acuerdo estratégico. Desde entonces, este pacto ha permitido manejar el suministro de agua en tiempos de crisis, fungiendo como un sistema de apoyo crucial frente a la escasez hídrica que enfrenta la región desde hace más de 15 años. José Sáez, gerente general de Aguas Andinas, destacó la importancia de esta unión en tiempos de desafíos climáticos, subrayando la necesidad de garantizar la disponibilidad del recurso hídrico tanto para consumo humano como para el sector agrícola.

Ignacio Valdés, presidente de ACM, también hizo énfasis en el rol crítico que juega este proyecto en la adaptación a los efectos del cambio climático. Indicó que la construcción de la batería de pozos es solo el primer paso de un conjunto de iniciativas necesarias para optimizar la gestión del agua en la región. A medida que las condiciones climáticas continúan cambiando, se necesitarán inversiones sustanciales y colaboraciones horizontales entre distintas instituciones para enfrentar la creciente escasez de recursos hídricos. “No podemos enfrentar este desafío solos; la colaboración es esencial”, afirmó Valdés.

Luis Baertl, presidente de la Junta de Vigilancia de la Primera Sección, reflejó la necesidad de una planificación a largo plazo para asegurar la resiliencia y sostenibilidad del suministro de agua en Santiago. A través de este convenio, Aguas Andinas busca no solo gestionar crisis inmediatas, sino también establecer una cartera de proyectos que aborden la demanda creciente de agua, especialmente en un contexto de urbanización rápida y escasez crónica. El avance continuo en este tipo de iniciativas es fundamental para el desarrollo sostenible de la ciudad.

Finalmente, la estrategia Biociudad de Aguas Andinas prevé un aumento en la producción de agua desde fuentes subterráneas, que se estima podría elevarse del 25% al 40% para 2030. Este cambio estratégico es clave para garantizar el abastecimiento en un futuro donde las aguas superficiales, cada vez más vulnerables a fenómenos climáticos, disminuyan en cantidad y calidad. La inauguración de la batería de pozos representa un paso decisivo hacia la interconexión de recursos hídricos y la adaptación a un entorno cada vez más desafiante, asegurando que la región metropolitana pueda enfrentar la escasez hídrica con mayor eficacia y preparación.