La reciente implementación de la Ley REP en Chile marca un hito significativo en la gestión de envases y embalajes, estableciendo una hoja de ruta clara para la recolección y valorización de envases multicapa, incluido el cartón para líquidos. Con el Decreto Supremo DS 12, se fija un cronograma de metas que aumentará progresivamente la cantidad de material reciclado hasta alcanzar un colectivo de un 60% en el año 2034. Este enfoque no solo plantea un compromiso con el reciclaje, sino que también identifica las necesidades específicas de infraestructura que se requieren para manejar adecuadamente los complejos materiales que conforman los envases, señalando la importancia de la trazabilidad en cada etapa del proceso de reciclaje.
Dentro de este marco, el envase de cartón aséptico se posiciona como una opción viable y técnica para el reciclaje. Su capacidad de conservar productos como leche y jugos a temperatura ambiente, gracias a su estructura multicapa de cartón, aluminio y polietileno, resalta su utilidad en la cadena de distribución. Sin embargo, esta misma estructura plantea desafíos en la separación y tratamiento de sus componentes durante el reciclaje, lo que enfatiza la urgencia de mejorar nuestra infraestructura y tecnología para enfrentar estos retos y optimizar así el proceso de recuperación de estos materiales.
Con la implementación del nuevo reglamento sanitario en julio de 2026, se espera fortalecer el marco normativo que rige la gestión de residuos y mejorar la eficiencia de la recolección y tratamiento de materiales recuperables en Chile. Este reglamento proporciona un conjunto de requisitos y procedimientos que facilitarán un manejo más estructurado de los residuos, ofreciendo a los municipios y empresas la oportunidad de colaborar de manera efectiva en la cadena de reciclaje. La coordinación entre las diversas partes interesadas será fundamental para asegurar que los envases de cartón para líquidos sean adecuadamente gestionados y valorados, en línea con las metas establecidas por la Ley REP.
En el contexto actual de incremento en la conciencia de reciclaje entre los consumidores chilenos, se reconoce el desafío de garantizar que los residuos tengan un destino adecuado. La colaboración entre recicladores, municipalidades y plantas de valorización se torna esencial para lograr resultados efectivos en la recuperación de materiales. La inversión privada junto con políticas públicas claras pueden facilitar la expansión de infraestructura de reciclaje, contribuyendo así a una economía circular más robusta y eficiente. Es vital fomentar una cultura que apoye estos esfuerzos, asegurando que la separación de residuos se traduzca en una gestión efectiva de los mismos.
La experiencia internacional, especialmente la reciente legislación en Europa, también proporciona un marco de referencia relevante para la transformación de la gestión de envases en Chile. La introducción de nuevos criterios de reciclabilidad y requisitos para el contenido reciclado en los plásticos, enfatiza la importancia del diseño para el reciclaje. Siguiendo esta tendencia, la Ley REP puede ser el catalizador para transformar los envases de cartón para líquidos en materiales que, lejos de ser problemáticos, sean gestionados de manera eficiente dentro del ciclo productivo. La meta es construir una cadena de reciclaje inclusiva, sostenible y capaz de maximizar la valorización de los materiales, contribuyendo significativamente a la economía circular del país.











