Un innovador proyecto del Departamento de Ingeniería en Diseño de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), financiado a través de un Fondart Nacional, ha buscado empoderar a personas en situación de discapacidad mediante la co-creación de dispositivos de fabricación digital. Con esta iniciativa, se pretende facilitar actividades cotidianas como abrir botellas o abrocharse un botón, que a menudo suponen un desafío significativo para quienes sufren de limitaciones físicas. Los archivos generados durante el proyecto estarán disponibles para descargar e imprimir, lo que permitirá a un mayor número de personas beneficiarse de estas ayudas técnicas.
El proyecto titulado «Co-diseño de ayudas técnicas con grupos de personas en situación de discapacidad, mediante tecnologías de fabricación digital» se desarrolló en colaboración con 22 usuarios del Cesfam Quebrada Verde de Valparaíso. Durante diversas sesiones, se trabajó para identificar los desafíos cotidianos que enfrentan y, a partir de sus experiencias, se diseñaron soluciones a medida. La académica Melissa Pozatti, líder del equipo, enfatizó la importancia de incluir a los usuarios en el proceso de diseño, asegurándose de que los dispositivos producidos respondan genuinamente a sus necesidades, promoviendo así una mayor pertinencia y utilidad.
Un aspecto destacado del proyecto fue el período de prueba de 30 días en el cual los usuarios pudieron utilizar los prototipos y documentar su experiencia. Esta retroalimentación fue crucial para ajustar y mejorar los dispositivos antes de que se produjeran las versiones finales. La académica Natalia Plentz subrayó que la fabricación digital no solo permite la personalización de las ayudas técnicas, sino que también fomenta un acceso más amplio a ellas. Al liberar los archivos de impresión, otros individuos o instituciones podrán personalizar las ayudas a sus propias circunstancias, haciéndolas así más accesibles.
La culminación del proyecto se celebró en una ceremonia en el Campus Casa Central de la USM, donde se entregaron kits compuestos por diez herramientas de ayuda técnica a los participantes. El profesor Víctor Urrutia destacó la crucial necesidad de mejorar el acceso a ayudas técnicas, centrando la atención en actividades cotidianas frecuentemente ignoradas. Esta iniciativa no solo busca mejorar la calidad de vida de quienes enfrentan estas limitaciones, sino también establecer un modelo de diseño más colaborativo y abierto que beneficie a comunidades vulnerables en diversas regiones.
La manufactura aditiva, o impresión 3D, se presenta como una solución alternativa a los métodos de producción industrial convencionales, ofreciendo la capacidad de personalizar dispositivos según las necesidades específicas de cada individuo. Pozatti argumentó que, al liberar estos modelos, se otorgan herramientas a las personas para que realicen modificaciones directas en función de su anatomía o condiciones particulares. Este enfoque inclusivo y descentralizado en la fabricación digital permite democratizar el acceso a ayudas técnicas, especialmente para las poblaciones más vulnerables, abriendo un camino hacia una mayor autonomía y calidad de vida.






