El Acuerdo de París, adoptado en 2015 por 196 países, establece un marco global para mitigar el cambio climático, comprometiendo a cada nación a definir sus propias metas de reducción de emisiones, conocidas como Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC). Chile, como parte de este esfuerzo global, se prepara para la revisión de su NDC, un proceso que está en curso y que busca integrar la opinión de la comunidad científica en la formulación de políticas climáticas efectivas. En este sentido, el Comité Científico Asesor de Cambio Climático ha convocado a más de cien investigadores para contribuir con su experiencia y conocimiento al diálogo sobre cómo abordar este desafío crítico para el país y el mundo.
Durante un reciente encuentro celebrado en la Cancillería, la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Aisén Etcheverry, destacó la importancia de construir políticas públicas basadas en evidencias científicas. «No son muchos los países que pueden decir que construyen políticas públicas en base a conocimiento científico», expresó Etcheverry, resaltando así el compromiso de Chile de integrar el conocimiento académico en la toma de decisiones sobre acción climática. Este hecho enfatiza el papel crucial que desempeña la comunidad científica en el abordaje de un problema que trasciende fronteras.
La reunión, cuyo objetivo era enriquecer la revisión de la NDC de Chile, incluyó mesas de trabajo centradas en diversas temáticas críticas, como la transición energética, la economía circular, y la seguridad hídrica y alimentaria. La ministra Maisa Rojas enfatizó que para lograr una NDC robusta, es fundamental que todos los sectores de la sociedad se sientan parte del proceso. En este sentido, la participación de la academia es esencial para desarrollar compromisos que perduren y favorezcan un desarrollo sostenible en el país durante la próxima década, coincidiendo con los diez años del Acuerdo de París.
El encuentro no solo se limitó a la reunión presencial, ya que también se llevaron a cabo mesas virtuales con la participación de la comunidad científica de diversas regiones. Estas sesiones permitieron intercambiar ideas sobre el Anteproyecto de la NDC, discutir la evidencia científica pertinente y establecer indicadores clave para garantizar el seguimiento de cada tema abordado. Las conclusiones de este intenso trabajo serán presentadas en un “Informe Previo” al Ministerio de Medio Ambiente, antes de que finalice el periodo de consulta ciudadana el próximo 11 de abril.
El ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, subrayó que, aunque Chile representa solo el 0,28% de las emisiones globales, el país asume una responsabilidad significativa ante el cambio climático como un desafío global. “Nuestra posición no es un reflejo de nuestra contribución, sino de la conciencia de un problema que requiere acción colectiva”, afirmó van Klaveren. Con una comunidad científica activa y comprometida, Chile se posiciona como un ejemplo en la región, reafirmando su papel en la promoción de políticas públicas basadas en evidencia y rigor científico.










