Santiago, octubre de 2026.- La consultora global en sostenibilidad y medioambiente SLR Consulting ha enfatizado que la norma IFRS S2 elevará las exigencias para las empresas chilenas en la presentación de informes financieros asociados al clima. Esta nueva normativa requiere a las organizaciones realizar una evaluación más rigurosa sobre cómo los riesgos climáticos pueden impactar su continuidad operativa, costos y decisiones empresariales. Este llamado a la acción cobra especial relevancia en un contexto donde Chile aún lidia con las consecuencias del severo temporal que afectó a las regiones de Atacama y Coquimbo, dejando tras de sí daños estimados entre US$400 y US$700 millones solo en obras públicas, según el Ministerio de Obras Públicas.
La situación se agrava aún más al considerar que la Organización Meteorológica Mundial ha declarado que El Niño está «firmemente establecido» y que tendrá un efecto prolongado hasta al menos febrero de 2027. Estos fenómenos naturales no sólo representan un desafío inmediato para la infraestructura del país, sino que también plantean riesgos significativos para las empresas en términos de continuidad operacional, logística y costos. SLR Consulting recalca que esta realidad debe ser afrontada por las empresas como un riesgo financiero real, algo que deben gestionar proactivamente a través de la identificación, mitigación y reportes adecuados, como si se tratara de otras variables estratégicas dentro de su operación.
De acuerdo con Germán Sáenz, director de Corporate Sustainability Advisory para América Latina en SLR, muchas empresas han comenzado a reconocer los riesgos y oportunidades asociados al clima, integrando estos aspectos en sus reportes. Sin embargo, han de profundizar sus análisis para estar verdaderamente preparadas ante las inminentes contingencias climáticas. La norma IFRS S2, sucesora de las recomendaciones de la Task Force on Climate-related Financial Disclosures (TCFD), demanda una transición hacia un análisis más exhaustivo sobre cómo los riesgos climáticos impactan las diferentes dimensiones de un negocio, incluyendo su cadena de suministro y sus flujos de ingresos.
Además, Sáenz resalta que la norma va más allá de simplemente identificar riesgos, obligando a las empresas a explicar las repercusiones de estos en la resiliencia futura de sus operaciones. La norma IFRS S2 busca garantizar que los negocios puedan seguir funcionando ante eventos climáticos agudos, como temporales, así como los efectos crónicos, como sequías. Esto implica utilizar análisis de escenarios para ponderar la viabilidad de la estrategia empresarial en múltiples futuros, considerando tanto una transición hacia una economía baja en carbono como un posible aumento de los impactos climáticos extrema.
Finalmente, desde SLR Consulting, se apunta a que los estándares de divulgación de información financiera climática continúan evolucionando, lo que exige a las empresas chilenas adoptar un enfoque más integral y activo respecto a la resiliencia climática. En este sentido, es esencial que los directorios corporativos se involucren directamente en entender las implicaciones del cambio climático en su negocio y que integren estos análisis en la toma de decisiones estratégicas. Esto marcará un cambio significativo en la manera en que las empresas operan, asegurando que estén no solo informadas, sino también preparadas para los desafíos del futuro.











