En un país como Chile, donde los fenómenos naturales como terremotos, incendios y inundaciones son parte del día a día, la geomensura se erige como una herramienta crucial para garantizar la seguridad y planificación territorial. A menudo ignorada, la labor de los geomensores resulta esencial en la toma de decisiones que afectan el desarrollo urbano y la seguridad de las comunidades. Desde la construcción de infraestructuras públicas hasta la delimitación de propiedades, este campo profesional ofrece la información necesaria para que las autoridades y ciudadanos puedan actuar con certeza ante los desafíos que impone la geografía del país.
El Día del Geomensor, que se conmemora anualmente, resalta la importancia de esta profesión. Funciones como determinar la posición exacta de los terrenos, medir factores tanto naturales como artificiales, y proporcionar datos valiosos para el desarrollo de políticas públicas son solo algunas de las áreas que abarca la geomensura. Según María Inés Díaz, jefa de la carrera de Ingeniería en Geomensura y Cartografía de la Universidad Bernardo O’Higgins, el trabajo de los geomensores está presente en situaciones cotidianas, como la compra de viviendas o los trámites municipales, lo que demuestra que su impacto trasciende la mera labor técnica.
La incorporación de nuevas tecnologías ha revolucionado el campo de la geomensura, facilitando un análisis territorial más preciso y eficiente. Herramientas como drones, imágenes satelitales y sistemas LiDAR permiten detectar cambios en el terreno y generar modelos predictivos ante fenómenos como inundaciones o deslizamientos. Esta evolución tecnológica no solo ha aumentado la capacidad de respuesta ante emergencias, sino que también ha permitido a los geomensores identificar estructuras geológicas que antes eran invisibles, lo que contribuye a una mejor planificación territorial y gestión de riesgos.
Frente a la complejidad geográfica y la alta exposición a amenazas naturales en Chile, la importancia de contar con información geoespacial actualizada se vuelve cada vez más evidente. María Inés Díaz subraya que sin una adecuada medición y conocimiento del territorio, las decisiones sobre dónde construir o qué áreas proteger serían meras conjeturas. El uso de tecnologías avanzadas para monitorear cuencas, glaciares y áreas críticas del medio ambiente se convierte así en una necesidad, fortaleciendo la capacidad de anticiparse a los riesgos y optimizando la gestión de recursos.
A medida que el país busca un desarrollo sostenible y resiliente frente a los desafíos de un entorno cambiante, la geomensura se posiciona como un pilar fundamental. La capacidad de estos profesionales para proporcionar datos precisos y oportunos es indispensable no solo para la construcción de infraestructuras, sino también para proteger el medio ambiente y asegurar el bienestar de las comunidades. En este Día del Geomensor, es esencial reconocer la importancia de este trabajo y su contribución al futuro del país, donde conocer y medir el territorio será vital para afrontar los retos que se presentan.











