Los estudios realizados por la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) han revelado una notable capacidad para gestionar y valorizar los residuos de construcción y demolición (RCD) en la Región Metropolitana, destacando que hay suficiente masa crítica para operar tres plantas de valorización con una capacidad de 150 toneladas por hora cada una. Esto representa un avance significativo hacia la sostenibilidad del sector de la construcción, ya que se busca optimizar el uso de recursos y reducir la cantidad de residuos que terminan en los vertederos. En esta iniciativa, apoyada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y diversas entidades públicas y privadas, se han analizado diferentes módulos que incluyen la oferta y demanda de materiales reciclables, lo cual es fundamental para un enfoque eficiente en la economía circular.
Durante la presentación de los resultados, Paola Valencia, responsable de Acción Climática y Economía Circular de EBP Chile, enfatizó la problemática de la escasa reportabilidad existente, ya que actualmente solo un 30% de las constructoras en la Región Metropolitana proporciona información sobre la generación de residuos. Esta cifra es alarmantemente baja en comparación con otras regiones del país, donde apenas un 2% reporta datos. La calidad de la información disponible también fue un tema crítico, lo que sugiere la necesidad de fortalecer los sistemas de monitoreo y reporte para garantizar que las decisiones se basen en datos sólidos.
El estudio también identificó diversas brechas y oportunidades en la valorización de residuos, subrayando la importancia de contar con datos desagregados y consistentes para impulsar la infraestructura necesaria. La investigación reveló que una significativa generación de residuos se concentra en la zona norte de la Región Metropolitana, donde se están desarrollando proyectos de edificación en altura que incrementan la producción de RCD. Esto plantea la posibilidad de desarrollar proyectos piloto de plantas de valorización estratégicamente ubicadas para atender la oferta de residuos y la demanda potencial, según explicó Bárbara Silva, coordinadora del proyecto Red ECC.
Además, el análisis territorial mostró que la Región Metropolitana tiene una dependencia crítica de materiales vírgenes, lo que limita la sostenibilidad de las cadenas de valor. La falta de diversificación en el suministro y la dependencia de materiales externalizados, como el acero y la arena sílica, son desafíos que deben abordarse. Sin embargo, se vislumbran oportunidades, como el uso de áridos reciclados y la creación de hubs territoriales que fomenten la conexión entre los distintos actores de la cadena de valor, lo que podría contribuir a una economía circular más robusta.
Finalmente, el tercer módulo del estudio abordó las barreras financieras que enfrentan los proyectos de valorización de RCD. Se identificaron limitaciones en los mecanismos de financiamiento y una falta de incentivos económicos que desalientan la inversión en infraestructura sostenible. A pesar de esto, se insinúan oportunidades significativas en la zona norte de la Región Metropolitana, donde la demanda por centros de tratamiento y valorización es alta. Como concluyó Bárbara Silva, los resultados obtenidos son fundamentales para guiar futuros esfuerzos en la implementación de un modelo territorial escalable que no solo beneficie a la Región Metropolitana, sino que sirva como un ejemplo para otras regiones del país.











