Especialistas en el ámbito de la nutrición animal han alertado que hasta el 60% de algunas especies que están bajo cuidado humano pueden manifestar problemas de alimentación debido a dietas inadecuadas. Este fenómeno abarca tanto a mascotas exóticas como a animales que son parte de programas de conservación y rehabilitación, poniendo en peligro su salud y su capacidad para reproducirse en el futuro. Cuando los visitantes recorren zoológicos y bioparques, rara vez son conscientes de que uno de los desafíos más preocupantes para la supervivencia de estos seres vivos ocurre a puertas cerradas, en el momento de servirles su alimento diario. Muchos animales, a pesar de ser alimentados de manera regular, no logran obtener los nutrientes esenciales para mantener un estado óptimo de salud, lo que ha despertado la alarma entre veterinarios y conservacionistas a nivel mundial.
Una de las principales complicaciones en este tema radica en la dificultad para replicar la dieta natural que los animales consumirían en su hábitat. Según explica Raimundo Meza Flores, Director Médico Veterinario del Bioparque Fundo El Carmen, muchos centros de conservación realizan controles anuales que impiden detectar deficiencias nutricionales a tiempo. Además, el manejo de ciertos grupos de especies puede oscurecer la identificación de problemas individuales. La subnutrición no siempre se relaciona únicamente con la falta de alimento, sino que puede ocurrir incluso cuando los animales reciben cantidades adecuadas de alimentos que, sin embargo, no cumplen con sus requerimientos nutricionales. Esta realidad plantea un desafío mayor para la medicina veterinaria y la conservación.
La nutrición se ha convertido en un factor clave en el éxito de los programas de conservación. Para Paulo Pascual, Director Técnico de Animal Care, ofrecer una dieta balanceada y específica es vital para la salud de los animales, no solo en términos físicos, sino también sociales y emocionales. En Chile, los bioparques están adoptando enfoques científicos para formular alimentos que se asemejen a los que los animales consumirían en la naturaleza. Esta especialización ha permitido a más de 1.600 instituciones a nivel mundial ofrecer dietas diseñadas a partir de estudios de comportamiento y nutrición, asegurando que las especies bajo su cuidado mantengan comportamientos naturales, incluido el potencial reproductivo.
Lamentablemente, no solo los animales en conservaciones están en riesgo. Un creciente número de mascotas exóticas, como conejos y reptiles, también están sufriendo las consecuencias de dietas mal formuladas. Los veterinarios han señalado que es común que los dueños crean que solo necesitan alimentar a sus mascotas con productos en pellet o semillas, lo que puede resultar en graves deficiencias nutricionales. Estos errores alimentarios pueden inducir problemas metabólicos, de crecimiento y digestivos que, en muchos casos, son irreversibles, lo que refleja la necesidad urgente de educación sobre la nutrición adecuada en el cuidado de mascotas exóticas.
Detrás de la recuperación de la fauna en Chile hay un arduo trabajo realizado por cientos de voluntarios y profesionales. Cada año, distintas instituciones reciben animales rescatados de incidentes provocados por el ser humano. En este contexto, la nutrición juega un papel tan crucial como los tratamientos veterinarios. Pascual destaca que los programas preventivos dependen en gran medida de una alimentación adecuada y balanceada. La implicación de voluntarios, que dedican su tiempo a la causa, también es fundamental para el éxito de estas iniciativas. Cada animal recuperado se convierte en un testimonio del esfuerzo colectivo en pro de la conservación, y los expertos afirman que, aunque la nutrición puede ser un aspecto poco visible, es uno de los pilares más relevantes en la lucha contra la pérdida de biodiversidad.











