A finales de siglo, la amenaza del aumento del nivel del mar se convierte en una realidad urgente para la Isla de Pascua. En un estudio reciente publicado en el Journal of Cultural Heritage, el autor principal, Noah Paoa, advierte que lugares icónicos como Ahu Tongariki, donde se encuentran algunas de las estatuas moáis más emblemáticas de la isla, podrían verse gravemente afectados por la intrusión de aguas. «El aumento del nivel del mar es real. No es una amenaza lejana», enfatiza Paoa, quien se describe como un hijo de Rapa Nui. Esta advertencia resalta la necesidad de actuar antes de que sea demasiado tarde, subrayando que las poderosas olas podrían alcanzar Ahu Tongariki en 2080.
El estudio fue realizado mediante la creación de un «gemelo digital» de alta resolución de la costa oriental de la Isla de Pascua, sobre el cual se ejecutaron modelos computacionales para simular cómo el aumento del nivel del mar puede transformar el paisaje costero. Los investigadores superpusieron sus hallazgos con mapas que ilustran la ubicación de sitios culturales, permitiendo identificar qué áreas están en mayor riesgo. Según sus conclusiones, la llegada de las olas podría resultar inminente, lo que subraya la importancia de estas investigaciones para anticipar y prevenir inundaciones en un lugar que es crucial tanto cultural como económicamente para sus habitantes.
Ahu Tongariki no solo se destaca por ser una de las plataformas ceremoniales más grandes, donde residen 15 majestuosos moáis, sino que también juega un papel fundamental en la economía turística de la región. Cada año, atrae a decenas de miles de turistas que buscan conocer la rica historia y cultura de Rapa Nui. Sin embargo, la erosión que podría causar el aumento del nivel del mar plantea una amenaza crítica no solo para la infraestructura turística, sino también para las tradiciones y la identidad cultural de los Rapa Nui. «Estos sitios son vitales para la reafirmación de nuestras tradiciones y nuestra identidad cultural», afirma Paoa, resaltando la interconexión entre el patrimonio cultural y la comunidad.
La existencia de los moáis de Rapa Nui tiene una historia compleja y ha enfrentado desafíos en el pasado, como lo demostró el devastador tsunami que siguió al terremoto de Valdivia en 1960. Durante esa tragedia, muchos moáis fueron desplazados y dañados. La comunidad Rapa Nui sigue lidiando con la conservación de estos monumentos significativos. Ante la inminente amenaza del aumento del nivel del mar, es esencial discutir estrategias para proteger Ahu Tongariki. Desde ideas para reforzar la costa hasta construir rompeolas o, en el peor de los casos, reubicar los monumentos, el debate debe ser inmediato y escalable.
Este estudio no solo tiene implicaciones locales, sino que resuena en todo el mundo. La UNESCO ha reconocido que unos 50 sitios de Patrimonio Mundial están en gran riesgo de ser afectados por inundaciones costeras, lo que plantea preguntas sobre cómo preservar nuestro patrimonio cultural en la era del cambio climático. Paoa espera que los hallazgos de su investigación promuevan conversaciones proactivas sobre las medidas a tomar. «Es mejor anticiparse y ser proactivo, en lugar de reaccionar cuando ya hemos sufrido daños irreversibles», concluye el investigador. La lucha por la conservación de la cultura de Rapa Nui podría ser un modelo para otras comunidades enfrentadas a desafíos similares.











