Una innovadora investigación está llevando a cabo la Red Interuniversitaria formada por varias prestigiosas universidades chilenas, con el objetivo de crear un método sostenible de tratamiento de agua. Este proyecto, que involucra a la Universidad Autónoma, Santo Tomás, Mayor, Adolfo Ibáñez, San Sebastián, de los Andes, Bernardo O’Higgins y del Desarrollo, busca combatir la contaminación generada por tintes sintéticos, específicamente los colorantes azoicos, que son utilizados en la industria textil, alimentaria y farmacéutica. La doctora Shrabana Sarkar, académica de la Universidad Autónoma, advierte que estas sustancias son carcinogénicas, lo que subraya la urgencia de encontrar alternativas eficaces para su eliminación en el medio ambiente.
El enfoque del proyecto radica en el uso de bacterias para la creación de nanopartículas, capaces de degradar contaminantes de manera eficaz, y sin la necesidad de productos químicos agresivos. Estas nanopartículas están compuestas por sustancias generadas por los propios microorganismos, unos aislados en condiciones extremas en las aguas termales de Maule y que han desarrollado habilidades únicas en su entorno. La Dra. Sarkar explica que estos microorganismos producen polisacáridos que permiten la síntesis biológica de nanopartículas, con la ventaja de que pueden limpiar aguas contaminadas en mucho menos tiempo que las técnicas convencionales. El proceso incluirá estudios de laboratorio y la evaluación de la toxicidad en muestras de agua contaminada.
La investigación no solo se enmarca en la purificación de aguas industriales, sino que también tiene un objetivo más amplio: abordar la grave problemática de los macrobasurales textiles en Chile. Uno de los lugares más críticos es el vertedero de ropa en el desierto de Atacama, que acumula más de 6.000 toneladas de prendas en descomposición. La Dra. Sarkar enfatiza que la situación es alarmante, con la ropa quemándose al sol, lo que contamina el suelo y el aire. La expectativa es desarrollar un producto basado en nanopartículas que pueda degradar los tintes tóxicos presentes, ofreciendo una solución innovadora a un problema medioambiental que afecta a la salud de las comunidades localizadas en la región.
La urgencia de este proyecto radica no solo en la contaminación del agua, sino en el impacto que esta tiene sobre diferentes ecosistemas y, por ende, sobre la salud pública. Con la creciente preocupación por la contaminación ambiental y sus efectos en el cambio climático, iniciativas como la de la Red Interuniversitaria representan un rayo de esperanza. La Dra. Sarkar advierte que los efectos de la contaminación son pervasivos, afectando no solo el agua, sino también el aire y la tierra, y hace un llamado a la acción colectiva para evitar que la situación empeore.
Con un desarrollo planeado durante 18 meses, el proyecto actualmente se encuentra en revisión por el Comité Ético de la Universidad Autónoma. Se prevé que los resultados de esta investigación aporten a la ciencia y la tecnología aplicadas a la sostenibilidad, promoviendo no solo la preservación de recursos hídricos, sino también el bienestar de la población y del medio ambiente. La combinación de esfuerzos interuniversitarios y la aplicación de biotecnología revitalizan la esperanza de un futuro más limpio y sostenible ante el alarmante escenario de contaminación que enfrenta el país.










