Las recientes investigaciones realizadas en la Península de Hualpén y el cañón submarino del río Biobío han puesto de manifiesto la importancia de estos ecosistemas marino-costeros no solo para la biodiversidad, sino también para las comunidades pesqueras de la región del Biobío. Según los estudios encargados por Oceana a investigadores locales, se ha evidenciado que este área alberga uno de los ecosistemas más productivos y diversos del centro-sur de Chile. Los análisis abarcaron desde la identificación de especies marinas hasta el comportamiento de las aves, y científicamente han consolidado este territorio como un pilar fundamental para la actividad pesquera nacional.
El trabajo investigativo liderado por Gonzalo Saldías y Ramiro Riquelme ha desentrañado los secretos del cañón submarino del Biobío, que actúa como un favorecedor natural de la surgencia costera. Este fenómeno resulta en una conexión vital entre las aguas profundas y la plataforma continental, lo que potencia la producción biológica en la zona. Gracias a esta riqueza marina, las pesquerías locales disfrutan de una abundancia de especies como el fitoplancton y los copépodos, además de huevos y larvas de anchoveta y jurel, claves para el sustento de muchas familias vinculadas a la pesca artesanal.
Por otra parte, la investigación sobre comunidades submareales y mesofóticas, bajo la dirección de Iván Hinojosa, ha registrado más de 300 especies en este ecosistema, incluidas macroalgas, peces y macroinvertebrados. Estos organismos desempeñan un papel ecológico crítico y son de vital importancia para la economía local. Los hallazgos también suponen un respaldo a la actividad pesquera artesanal, que depende directamente de la salud y diversidad de estos hábitats, asegurando la continuidad de los recursos marinos esenciales para la alimentación de la población.
En cuanto a la fauna aviar, el monitoreo realizado por Andrea Varela y Sara Rodríguez ha destacado la relevancia del borde costero de Hualpén como un área crucial para la alimentación y reproducción de especies marinas emblemáticas de la Corriente de Humboldt. La abundancia de cormoranes y piqueros, así como la presencia del pingüino de Humboldt -especie protegida- enfatizan la necesidad de conservar estos espacios. Además, el estudio de la mamíferos marinos, liderado por Andrea Cisterna, ha revelado que este ecosistema es un hábitat permanente para cetáceos y lobos marinos, contribuyendo así a la preservación de la biodiversidad marina.
Los resultados de estas investigaciones fueron presentados en un seminario realizado en la Universidad de Concepción, en el marco del Festival Internacional de Cine del Mar. Este encuentro ratificó el vital rol que juega la Península de Hualpén en la biodiversidad y la sostenibilidad de la pesca en la región. Las autoridades y los protagonistas del sector pesquero llegaron a la conclusión de que la protección de este entorno marino es esencial tanto para la conservación de los recursos naturales como para el bienestar social de las comunidades locales. Oceana, como organización líder en la conservación de los océanos, continúa trabajando para asegurar un futuro sostenible para estos ecosistemas y el acceso equitativo a sus beneficios.










