En el marco de la conmemoración del Día de la Tierra, la SEREMI del Medio Ambiente de la Región de Coquimbo, Jovanka Rendic Véliz, inauguró un innovador sistema de atrapanieblas en la Reserva Ecológica Cerro Grande, ubicada en la comunidad agrícola Peña Blanca de Ovalle. Esta nueva infraestructura representa una respuesta directa a la crisis hídrica que afecta a las zonas rurales de la ecorregión mediterránea. La iniciativa consistió en la instalación de diez atrapanieblas diseñados para captar el agua de la «camanchaca», un recurso indispensable en esta área caracterizada por su escasez de lluvias. La importancia del agua recolectada radica en su multiuso, como el riego de especies nativas, suministro para ganado y fauna local, así como el abastecimiento sanitario y de agua potable para unas 20 familias de la comunidad.
Durante la ceremonia de inauguración, la SEREMI Jovanka Rendic enfatizó que lo que se presentó no es solo una obra de infraestructura, sino una respuesta ingeniosa y humanitaria ante uno de los principales desafíos que enfrenta la región. «La colaboración entre el Estado, organismos internacionales y la sociedad civil demuestra que con visión compartida e innovación, podemos abordar los grandes retos que se nos presentan», afirmó Rendic. Este tipo de proyectos no solo busca mitigar la crisis del agua, sino también fortalecer el tejido social y mejorar la calidad de vida de los habitantes de Peña Blanca.
El proyecto ha sido ejecutado por el Ministerio del Medio Ambiente, coejecutado por la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y implementado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con financiamiento proveniente del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF). La Fundación «Un Alto en el Desierto» fue responsable de la instalación técnica de los atrapanieblas, cumpliendo con un compromiso establecido en 2024. Paula Martínez, directora regional del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), destacó la necesidad de garantizar la continuidad de estos esfuerzos, afirmando que no debe ser un esfuerzo aislado, sino un modelo a seguir para implementar iniciativas similares en toda la región.
Gustavo Carvajal, presidente de la comunidad agrícola Peña Blanca, valoró enormemente el apoyo que han recibido de las instituciones. «Este proyecto era fundamental para demostrarle al mundo que las cosas se pueden hacer», expresó Carvajal. Su testimonio resalta la dedicación de la comunidad, que ha trabajado durante 20 años para superar la falta de agua y mejorar su entorno. La instalación del sistema de atrapanieblas representa una culminación de esfuerzos colectivos que buscan no solo sobrevivir, sino prosperar en un entorno adverso.
Con la inclusión de estos diez nuevos dispositivos, la Región de Coquimbo avanza en el cumplimiento del Plan Nacional de Restauración de Paisajes, sumándose a más de 80 iniciativas similares que el Proyecto GEF ha implementado en sus siete paisajes piloto en Chile. Esta entrega no solo representa un avance en la restauración de ecosistemas, sino también en la capacitación de los vecinos, integrando la recuperación de la biodiversidad con el bienestar social y la seguridad alimentaria. Sin duda, el esfuerzo conjunto en la región está sentando las bases para una mayor resiliencia frente a la crisis climática que afecta a los territorios rurales.










