Residuos Vitivinícolas: Transformación para Biocombustibles

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La reciente investigación llevada a cabo en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) pone de relieve una propuesta innovadora que busca transformar los residuos vitivinícolas en ácidos grasos de alto valor. Esta iniciativa, liderada por Fabián Otálora, estudiante del Doctorado en Ciencias de la Ingeniería con mención en Ingeniería Bioquímica, se enmarca dentro del Concurso de Valorización de la Investigación Universitaria (VIU) de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). La meta es convertir subproductos como el orujo y las lías en insumos valiosos para industrias clave como la de biocombustibles, cosmética y alimentación, impulsando así una economía circular con sello chileno.

La propuesta se basa en un proceso biotecnológico que utiliza la bacteria Clostridium kluyveri, un microorganismo no patógeno con la capacidad de unir moléculas simples y transformarlas en ácidos grasos de cadena media. Este proceso resulta en una mezcla líquida biodegradable que puede adaptarse a diversas necesidades industriales, permitiendo que las empresas locales reduzcan su dependencia de insumos importados. «Estamos brindando a la industria chilena una plataforma para producir localmente lo que actualmente se importa desde el extranjero, lo que no solo genera productos de alto valor, sino que también representa una oportunidad para reducir costos e impacto ambiental,» afirmó Otálora.

La Región de Valparaíso se posiciona como un área clave en la producción vitivinícola, generando más de 27 mil toneladas anuales de residuos, de los cuales solo un 25% se aprovecha en la actualidad. Estos desechos contienen una rica diversidad de nutrientes y compuestos útiles, como etanol y ácidos orgánicos. Otálora destaca que, al aprovechar este potencial, se podría generar una fuente local de ácidos grasos de cadena media que actualmente se importa en un 95%, principalmente desde el sudeste asiático, donde su producción está vinculada a la deforestación y pérdida de biodiversidad.

El impacto de esta investigación trasciende el sector vitivinícola, ya que la tecnología desarrollada podría aplicarse a otras fuentes de residuos orgánicos, ampliando su utilidad a industrias como la cervecera o la piscícola. Esta versatilidad no solo contribuiría a la diversificación de productos, sino también a la creación de un modelo más sostenible dentro de la economía circular chilena. Esta iniciativa tiene el potencial de revolucionar cómo se gestionan los residuos y al mismo tiempo fortalecer la economía local.

El trabajo de Fabián Otálora constituye un claro ejemplo de cómo la investigación puede abordar los desafíos ambientales y productivos del país, alineándose con la misión de la PUCV de fomentar una ciencia de impacto real. «Queremos demostrar que es posible generar valor a partir de los residuos, promoviendo la autonomía productiva del país y el desarrollo de una industria más limpia y sostenible», concluyó el investigador, en señal del compromiso de la PUCV con la innovación y la sostenibilidad.