Reciclaje de plástico: ¿Puede recuperar sus propiedades originales?

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Un investigador del Centro Laben-Chile, Eliezer Velásquez, está al frente de un innovador proyecto financiado por Fondecyt, que tiene como misión recuperar las propiedades que el plástico pierde durante el proceso de reciclaje, centrando sus esfuerzos en los envases de productos lácteos. Actualmente, solo un 9% del plástico producido en el mundo logra reciclarse con eficacia, mientras que el resto se destina a la incineración, los vertederos o se gestiona inadecuadamente en el entorno. En Chile, la situación es aún más crítica, ya que la cifra de reciclaje domiciliario no supera el 2%. Esto plantea no solo un desafío cuantitativo, sino también cualitativo: ¿qué se hace con el plástico una vez recuperado? Esta es la pregunta central que guía el trabajo de Velásquez, quien busca que el material reciclado recupere su calidad original y pueda ser utilizado nuevamente como envase para alimentos.

Dentro de su investigación, el poliestireno rígido se presenta como el material más complicado de reciclar. Este tipo de plástico, utilizado comúnmente en envases de yogures, helados y postres, presenta serios retos técnicos durante su reprocesamiento. Cuando se logra reciclar, generalmente pierde propiedades fundamentales como la rigidez, el color y, lo más preocupante, la inocuidad, que se refiere a la incapacidad de migrar sustancias hacia los alimentos. Para abordar estos problemas, el equipo de Velásquez trabajará con residuos plásticos reales procedentes de empresas recicladoras en Chile. Desarrollarán formulaciones en laboratorio que posteriormente serán sometidas a pruebas en equipos que simulan procesos industriales. Este enfoque integral incluye un análisis de la reciclabilidad y de la huella de carbono generada.

El proyecto es notable por su colaboración internacional, contando con el respaldo de tres prestigiosas instituciones: el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC) de España, la Universidad Carlos III de Madrid y el Plastics and Rubber Center del Technion, ubicado en Israel. Estas colaboraciones permiten acceder a equipamiento especializado que no está disponible actualmente en Chile, lo que facilitará avanzar desde la investigación básica hacia el desarrollo de prototipos y la validación de los materiales. Esta colaboración internacional no solo enriquecerá el proyecto, sino que también colocará a Chile en un lugar destacado en la vanguardia de la investigación de reciclaje de plásticos.

Este proyecto también se enmarca en el contexto de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) que se implementa en Chile. Esta ley impone la obligación a los fabricantes e importadores de financiar la recolección y el reciclaje de los productos que comercializan cuando llegan al final de su vida útil. Este marco regulatorio está impulsando un cambio hacia una economía circular en el país. Velásquez destaca que «esperamos que este proyecto contribuya a generar conocimiento y tecnologías que permitan aumentar el uso seguro de materiales reciclados, beneficiando tanto a las empresas como al cumplimiento de las exigencias ambientales y regulatorias que actualmente enfrenta Chile.»

En resumen, el trabajo liderado por Eliezer Velásquez en el Centro Laben-Chile no solo busca mejorar las tasas de reciclaje de plásticos en el país, sino que también pretende transformar la manera en que se gestionan los materiales reciclados. Al enfocarse en la recuperación de las propiedades del poliestireno rígido y contar con el apoyo de instituciones internacionales, este proyecto podría ser clave para ayudar a Chile a avanzar hacia una economía circular más efectiva y sostenible, donde los materiales reciclados pueden volver a cumplir su función original en la industria alimentaria.