La Base Antártica Yelcho, operada por el Instituto Antártico Chileno (INACH), se encuentra celebrando su 63º aniversario, destacándose como un laboratorio natural excepcional en la investigación polar. Desde su establecimiento en 1962, Yelcho ha sido crucial en estudios relativos a la biodiversidad marina, el monitoreo ambiental y la evaluación de los efectos del cambio climático en la región antártica. Estas áreas de investigación son fundamentales para entender no solo los ecosistemas de la Antártida, sino también cómo estos pueden reflejar y afectar a dinámicas ambientales a nivel global, contribuyendo de forma significativa al conocimiento del continente más extremo del planeta.
Situada en la isla Doumer, a una latitud de 64º sur, la Base Yelcho actualmente alberga a un equipo de 17 personas, entre investigadores y personal logístico, en el marco de la LXI Expedición Científica Antártica (ECA 61). La ubicación geográfica de Yelcho permite su consolidación como un laboratorio natural donde se desarrollan una variedad de proyectos científicos. Según David Domenech, jefe de la base, este lugar se ha convertido en un centro neurálgico para el estudio de diversos aspectos científicos que enriquecen el conocimiento sobre el entorno polar. La interacción de los científicos con los ecosistemas únicos de la región ofrece perspectivas necesarias para abordar los cambios que enfrenta el planeta.
Entre los proyectos desarrollados en Yelcho destaca el monitoreo del cambio climático, ejecutado a través de la Red de Sensores del Observatorio Antártico de Cambio Climático. Asimismo, se llevan a cabo análisis de la contaminación atmosférica, liderados por el Dr. Francisco Cereceda de la UTFSM. Otra línea de investigación importante involucra el estudio de ecosistemas intermareales, lo que está a cargo del Centro IDEAL. Además, las expediciones de buceo científico permiten la captura de especies marinas que se envían al Centro Antártico Internacional para su análisis. Estas investigaciones son imprescindibles para comprender la biodiversidad y las dinámicas de vida en un entorno que enfrenta desafíos sin precedentes.
La Base Yelcho ha experimentado un crecimiento notable, aumentando su capacidad para albergar investigaciones, con espacio para 27 personas. Las mejoras en su infraestructura buscan optimizar los espacios de laboratorios, lo que facilitará una mayor realización de proyectos científicos. Desde su transferencia al INACH en 1986, Yelcho se ha transformado en un símbolo del compromiso de Chile hacia la investigación antártica. El homenaje a la embarcación Yelcho, que rescató a los náufragos de la famosa expedición de Sir Ernest Shackleton en 1916, es una expresión palpable del empeño del país por asegurar la continuidad de la investigación polar.
El INACH, como organismo técnico dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, lidera los esfuerzos de investigación antártica nacional mediante el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN). Este programa no solo refuerza la importancia de Magallanes como puerto de entrada al continente blanco, sino que también promueve la difusión de conocimientos antárticos. El trabajo de Yelcho y del INACH contribuye al fortalecimiento de una red científica que, en colaboración con otros países, busca desentrañar los misterios del continente más extremo y sus implicaciones para el futuro de la Tierra.










