En el último informe de robos de vehículos de la Asociación de Aseguradores de Chile (AACH), se dan a conocer preocupantes cifras que resaltan la vulnerabilidad de ciertos modelos automotrices en el país. Entre los vehículos más robados durante los últimos 12 meses, destacan la Toyota Hilux, la Mitsubishi L200 y el Nissan Kicks. Hasta junio de 2025, se han reportado 1.037 autos asegurados sustraídos, lo que se traduce en aproximadamente 35 robos diarios. Aunque esta cifra ha mostrado una disminución del 12% en comparación con el mes anterior, continúa siendo un tema crítico, considerando que solo se toman en cuenta los vehículos asegurados, los cuales representan alrededor del 30% del parque automotriz nacional.
Toyota, como marca, acapara la atención del estudio al concentrar el 13,75% de los robos. Entre junio de 2024 y junio de 2025, los modelos Hilux y RAV4 figuraron entre los más robados, junto a la icónica Land Cruiser, totalizando 1.883 incidentes. La Hilux, en particular, es motivo de especial preocupación debido a su baja tasa de recuperación del 31,4%, lo que plantea un desafío adicional para la seguridad automovilística en Chile. Más de 2.250 vehículos de la marca Toyota han sido robados en el último año, con un enfoque de estos crímenes en cinco regiones clave: la Región Metropolitana, Antofagasta, Biobío, Valparaíso y Coquimbo, que juntas acumulan cerca del 70% de los robos reportados.
La AACH ha identificado tres destinos principales para estos vehículos robados: el desarme para la venta de piezas en el mercado informal, la venta con prenda que permite simular transacciones legales dentro del país, y el traslado internacional, especialmente hacia naciones como Bolivia y Venezuela. Este patrón delictual resalta la complejidad que enfrentan las autoridades para combatir el robo de vehículos, dado que estas actividades operan dentro de redes organizadas que transgreden las fronteras.
En cuanto al contexto de los robos, el 81% de los vehículos hurtados fueron sustraídos mientras estaban estacionados, lo que plantea interrogantes sobre la seguridad en espacios públicos y privados. Marcelo Mosso, director ejecutivo de la AACH, expresó su optimismo sobre la reciente disminución de robos observada en junio, viéndola como una señal positiva aunque no definitiva. Para garantizar una tendencia sostenida hacia la baja en los robos, consideró vital la colaboración entre diversas entidades, incluyendo autoridades, aseguradoras y ciudadanos.
Mosso también enfatizó la importancia de asegurar los vehículos como una medida preventiva crucial. Según sus declaraciones, mayor cantidad de automóviles asegurados en las calles incrementa la probabilidad de recuperación tras un robo, además de facilitar la trazabilidad y abaratar el riesgo en el mercado de reventa. La seguridad automotriz no debe ser visto como un tema aislado, sino como una responsabilidad compartida donde cada actor juega un rol clave en la protección del patrimonio vehicular.










