Un reciente sondeo reveló que las normas de tránsito en el país son ampliamente valoradas por la población; sin embargo, la realidad muestra que no siempre se cumplen, especialmente entre los conductores más jóvenes. Según el estudio titulado “Factores protectores y conductas de riesgo asociados a seguridad vial” llevado a cabo por Achs y Datavoz en 2025, aunque un 81.8% de los encuestados considera extremadamente peligroso utilizar el celular mientras conduce, un alarmante 50.5% admitió haberlo hecho al menos una vez, y un 8.4% reveló que lo hace de manera casi habitual. Este desacuerdo entre la percepción del riesgo y las acciones reales al volante pone de manifiesto la necesidad de una mayor educación vial, especialmente dirigida a los conductores más jóvenes.
Además, el estudio profundizó en las justificaciones que las personas dan para utilizar su celular mientras conducen. Un notable 77.4% de los encuestados opinó que hacerlo solo es aceptable en situaciones de emergencia, mientras que un 13.2% consideró esta práctica adecuada en congestiones de tráfico. Sin embargo, el 10.3% de los participantes dijo que lo utiliza para responder llamadas o mensajes de aplicaciones como Whatsapp, lo que indica que muchos conductores aún no perciben la gravedad de esta distracción. Paulina Calfucoy, gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de la Achs, enfatizó que, a pesar de los patrones positivos en seguridad vial, como el uso del cinturón de seguridad, existen áreas críticas que no se están abordando, como la autovigilancia frente a la fatiga y el estrés.
Por otro lado, el estudio también trazó una línea entre las conductas protectoras y de riesgo observadas en los distintos grupos etarios. Los datos mostraron que el uso del cinturón de seguridad en asientos delanteros es rigorosamente seguido por un 89% de los encuestados, mientras que en los asientos traseros este porcentaje cae a un decepcionante 56%. Más alarmante aún, solo un 35.5% de los participantes aseguró que siempre se toman el tiempo para evaluar su estado físico y emocional antes de conducir, lo que podría contribuir a accidentes graves. El uso de sistemas de retención infantil, que solo es utilizado ocasionalmente por un 28.5% de los encuestados, destaca otra área donde es necesario implementar mejoras significativas.
El estudio también puso de manifiesto las diferencias de percepción y comportamiento en relación a las normas de tránsito según la edad de los encuestados. Los jóvenes de 18 a 29 años se mostraron más optimistas sobre la efectividad de ciertas leyes, como la Ley de No Chat y la obligatoriedad de cinturones de seguridad para niños, que sus contrapartes mayores de 30 años. Sin embargo, este grupo también subestimó los riesgos asociados a acciones como manejar sin atención o utilizar el celular durante la conducción, lo que sugiere una desconexión entre la percepción de peligro y la realidad de las autoevaluaciones que realizan.
Finalmente, el estudio realizado por Datavoz y la Achs recopiló información de más de mil personas de las 16 regiones del país a través de un método de encuesta telefónica. Con una representación equilibrada entre hombres (48.9%) y mujeres (51.1%), y una muestra diversa en términos de edad, se logró analizar cómo la percepción sobre las normas de tránsito y su cumplimiento varía sustancialmente entre los distintos segmentos de la población. Estos hallazgos son cruciales para desarrollar estrategias más efectivas que fomenten prácticas de conducción más seguras y responsables en el país.











