La Gendarmería ha presentado una querella formal contra aquellos que resulten responsables de la filtración de un informe de la Contraloría que pone en evidencia las notorias fallas en la implementación de los sistemas inhibidores de señal para teléfonos celulares en diversos penales del país. Esta acción legal se fundamenta en la necesidad de proteger la seguridad pública y carcelaria, comprometiendo la integridad de un sistema que debería garantizar la imposibilidad de comunicaciones ilícitas desde el interior de las cárceles.
El informe de Contraloría, que fue emitido como reservado, apunta a deficiencias en los protocolos de instalación y funcionamiento de estos sistemas inhibidores. Según el organismo fiscalizador, la divulgación de esta información sensible podría tener consecuencias graves para la seguridad pública, aumentando el riesgo de que ciertas actividades delictivas se realicen desde el interior de las instituciones penitenciarias. Gendarmería ha calificado esta filtración como un acto que compromete el control y la vigilancia en los recintos, lo que podría desencadenar situaciones de violencia y descontrol.
A través de un comunicado, Gendarmería ha expresado su preocupación no solo por la filtración en sí, sino también por la cobertura de los medios de comunicación, que, según argumentan, han tratado el asunto sin las debidas reservas. En su declaración, la institución hizo un llamado a la prensa para que actúe con responsabilidad al reportar sobre temas que involucren la seguridad pública, enfatizando que la divulgación de información reservada puede poner en riesgo tanto a los funcionarios como a la población en general.
La querella presentada incluye diversas acusaciones, entre las que se encuentran la violación de secreto, la infidelidad en la custodia de documentos y delitos informáticos. Estos cargos reflejan la gravedad con la que Gendarmería toma la cuestión de la filtración, indicando que se harán esfuerzos significativos para identificar y sancionar a los responsables. Se espera que esta acción legal sirva como un disuasivo para futuros intentos de comprometimiento de la información que atañe a la seguridad nacional.
Este incidente resalta la importancia de mantener la confidencialidad sobre los sistemas de seguridad implementados en los centros penitenciarios del país. La discusión pública sobre tales temas debe manejarse con cautela para evitar poner en riesgo a la población y agudizar la problemática de las comunicaciones ilegales en las cárceles. Las autoridades han reiterado su compromiso de reforzar la seguridad en los recintos penitenciarios y trabajar de manera coordinada con otros organismos para mejorar la eficacia de estos sistemas esenciales.











