El El Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres, conocido como Senapred, ha decidido continuar con el monitoreo de alerta temprana preventiva en tres comunas del Maule debido a la creciente actividad del Complejo Volcánico Planchón Peteroa. Las comunas que se encuentran bajo vigilancia son Molina, Curicó, Romeral y Teno. Esta medida responde a la necesidad de garantizar la seguridad de los habitantes de estas zonas ante posibles eventos volcánicos que podrían poner en riesgo sus vidas y propiedades.
De acuerdo al último informe emitido por Senapred, que abarca el periodo comprendido entre el 1 y el 15 de noviembre, el Complejo Volcánico ha presentado niveles de actividad que superan el umbral base. Se ha notificado un aumento progresivo en la frecuencia, altura y duración de los pulsos de material piroclástico, lo que ha llevado a los especialistas a clasificar la situación como un signo preocupante de que la actividad volcánica podría intensificarse en el corto plazo.
Los reportes también indican que se han registrado columnas pulsátiles de gases que, en diversas ocasiones, han permanecido visibles durante periodos prolongados. Este fenómeno se acompaña de un notable incremento en la actividad sísmica, evidenciando tanto un aumento sostenido en la energía de la señal continua como la persistencia de sismicidad discreta, elementos que están íntimamente ligados a la dinámica de fluidos en el interior del volcán.
Asimismo, se han detectado anomalías en las emisiones de dióxido de azufre (SO₂), lo que añade un componente más a esta compleja situación. Durante las horas nocturnas, también se ha confirmado la presencia ocasional de incandescencia en la superficie del volcán, indicando que podría estar ocurriendo un cambio en su comportamiento, dejando atrás un periodo principalmente hidrotermal para transitar hacia un escenario donde la actividad magmática juega un rol más relevante.
En respuesta a esta acumulación de evidencias, Senapred ha decidido mantener la Alerta Temprana Preventiva en las comunas de Molina, Curicó, Romeral y Teno, toda vez que estas variaciones en la actividad volcánica requieren una vigilancia constante. Asimismo, se ha establecido un perímetro de seguridad de 4 kilómetros alrededor del cráter principal del complejo volcánico, con el fin de proteger la seguridad de los ciudadanos ante cualquier eventualidad.











