Temporal en Chile: ¿Qué efectos tienen los tornados y El Niño?

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El tornado que azotó Requínoa el lunes 26 de octubre ha dejado a su paso un panorama devastador, afectando a 92 viviendas de diferente magnitud, según el informe del Ministerio de Vivienda y Urbanismo. Clasificado provisionalmente como un fenómeno EF2 por la Dirección Meteorológica de Chile, las ráfagas de viento alcanzaron entre 179 y 218 kilómetros por hora. Este evento se suma a otros desastres naturales ocurridos en el país en el mes de octubre, incluyendo un aluvión en San Carlos de Apoquindo y un tornado en Retiro, Región del Maule, lo que ha generado un llamado urgente a la reflexión sobre el estado de preparación de Chile ante fenómenos meteorológicos extremos.

Ivo Fustos, geofísico de la Universidad de La Frontera (UFRO), destacó la falta de adecuadas medidas de respuesta ante tornados. «Actualmente, a nivel nacional, no contamos con una preparación adecuada ante estos fenómenos», señaló, enfatizando la urgencia de fortalecer los protocolos de emergencia y fomentar el conocimiento sobre las medidas de autoprotección. Fustos recomendó buscar refugio en estructuras seguras durante un tornado, alejarse de las ventanas y evitar cualquier exposición al exterior. Estas recomendaciones se vuelven vitales dado el incremento de fenómenos extremos en las últimas semanas.

A nivel nacional, la situación es preocupante, ya que un informe de Senapred, actualizado a octubre de 2026, revela que 116 de las 345 comunas (33,62%) no cuentan con un Plan Comunal de Reducción del Riesgo de Desastres. Además, 25 municipios carecen de un Plan Comunal de Emergencia aprobado. Fustos advirtió que la preparación debe comenzar de manera proactiva, antes de que se emitan alertas meteorológicas. Es esencial llevar a cabo un exhaustivo mantenimiento de la infraestructura, identificar zonas vulnerables a inundaciones y asegurar el estado de las obras hidráulicas para minimizar el impacto de futuras emergencias.

Por otra parte, la Organización Meteorológica Mundial ha alertado sobre la posible intensificación del fenómeno El Niño hacia finales de 2026, lo que podría repercutir en patrones de precipitación y temperatura en Chile. Este contexto no solo aumenta la peligrosidad de los eventos meteorológicos, sino que también plantea riesgos durante la recuperación. George Leclercq, ingeniero en prevención de riesgos de la UFRO, advirtió sobre el peligro de ingresar a viviendas con instalaciones eléctricas dañadas sin haber cortado el suministro, lo que puede resultar en descargas eléctricas mortales. La advertencia es clara: la seguridad no debe ser descuidada en ningún momento.

Además de los riesgos eléctricos durante las labores de limpieza y reparación tras el paso del tornado, las lesiones físicas también son motivo de preocupación. Robinson Montejo, especialista en medicina del deporte, subrayó los peligros asociados con el levantamiento de escombros y muebles pesados, instando a la población a escuchar a su cuerpo y a no ignorar molestias que podrían comprometer su recuperación a más largo plazo. Mientras tanto, la diabetóloga Patricia Gómez enfatizó la importancia de la adecuada conservación de medicamentos como la insulina, subrayando que un corte en el suministro eléctrico no implica necesariamente que los medicamentos pierdan su eficacia, siempre y cuando se sigan las recomendaciones del fabricante. La recurrente cadena de emergencias en octubre ha dejado claro que la preparación, prevención y planificación son esenciales para el bienestar de la comunidad ante eventos extremos.