Santiago, Chile – La Asociación Chilena de Desalación y Reúso (ACADES), con el respaldo del Grupo Banco Mundial y su brazo privado, la Corporación Financiera Internacional (IFC), ha dado inicio a un estudio innovador destinado al desarrollo de un Sistema Integrado de Abastecimiento Hídrico en la Región de Antofagasta. Esta iniciativa se centra en la evaluación de la eficiencia y viabilidad de incorporar fuentes hídricas no convencionales, en particular la desalinización, para abordar la creciente escasez de agua que enfrenta esta región. A través de este estudio, ACADES buscará no solo optimizar los costos de producción y transporte de agua, sino que también identificar las economías de escala que podrían beneficiarse al ofrecer un precio más competitivo en el mercado del agua.
El director ejecutivo de ACADES, Rafael Palacios, destacó la importancia de este estudio al señalar que, al identificar las sinergias en las conducciones e interconexiones, se espera reducir significativamente el costo por metro cúbico de agua desalada. Esto podría traducirse en una mayor rentabilidad para los proyectos en la industria y facilitar un mejor acceso a financiamiento para otras iniciativas hídricas. «En un contexto de escasez, esto no solo apoya a los sectores productivos, sino que también ofrece una solución vital para comunidades que dependen del agua para su subsistencia y desarrollo,” explicó Palacios en una conferencia de prensa.
Desde la perspectiva del Grupo Banco Mundial, la necesidad de un acceso sostenible al agua es crucial para el desarrollo integral de Chile, siendo necesario garantizar no solo el consumo humano, sino también la competitividad de sectores clave como la agricultura y la minería. Jean-Marc Arbogast, Gerente del grupo en Chile, subrayó que uno de los objetivos del estudio es fomentar modelos innovadores que estimulen inversiones eficientes y la colaboración entre los sectores público y privado. Este esfuerzo busca diseñar soluciones que puedan replicarse a lo largo del país, lo cual es esencial en el contexto de crisis hídrica nacional.
La dirección técnica del estudio está a cargo del economista Ramón Delpiano de la Pontificia Universidad Católica. Él enfatizó que el análisis no solo considerará aspectos del sistema hídrico, sino que también tomará en cuenta elementos del sistema eléctrico nacional para encontrar un modelo más eficiente. Según Delpiano, la elección de Antofagasta como caso piloto se debe a su singularidad: su alta demanda de agua por parte de la minería y la población, así como la viabilidad de implementar energías renovables que son fundamentales para la desalinización.
El estudio también se nutrirá de experiencias internacionales que han implementado con éxito sistemas integrados y planificados. Delpiano apuntó que estas lecciones serán adaptadas a las realidades chilenas, especialmente en términos de costos y financiamiento. En este sentido, el análisis busca derribar barreras financieras al proponer un sistema que optimiza tanto la generación y transporte de energía como las obras hidráulicas, al tiempo que abre la puerta a esquemas tarifarios más justos y eficientes. Esta investigación es un nuevo capítulo en la colaboración entre el Grupo Banco Mundial y Chile para gestionar de manera más sostenible los recursos hídricos.











