Chile enfrenta una grave crisis hídrica que podría resultar en la pérdida de hasta un 50% de su disponibilidad de agua continental en las regiones del norte y centro del país hacia el año 2060, situación que impactaría gravemente sectores económicos que representan más del 60% del PIB nacional. Este alarmante pronóstico, basado en la actualización del Balance Hídrico Nacional realizado por la Universidad de Chile y la Dirección General de Aguas (DGA), subraya la urgencia de adoptar medidas efectivas para garantizar la seguridad hídrica en un país donde más de 1,5 millones de personas ya viven en zonas con escasez de agua.
Frente a esta situación, la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (ACADES) ha convocado un importante congreso en Santiago los días 17, 18 y 19 de marzo de 2026. Este evento reunirá a autoridades, expertos, y representantes del sector privado para tocar temas cruciales sobre la seguridad hídrica y el desarrollo de proyectos de infraestructura hídrica no convencional. La primera edición del congreso, celebrada en 2024, fue un éxito rotundo, atrayendo a más de 700 asistentes y 86 expositores, lo que destaca la creciente preocupación y el reconocimiento de la necesidad de abordar esta crisis en la agenda pública.
Carlos Foxley, director de ACADES, advierte que si Chile no acelera la inversión en fuentes hídricas no convencionales, la falta de agua no solo afectará a la población, sino que también golpeará la competitividad del país. Durante el congreso, se discutirá la proyección de consumo hídrico, especialmente en sectores clave como la minería, donde se prevé que la demanda alcance los 22,1 metros cúbicos por segundo para 2034. La creciente dependencia del agua de mar, que podría abastecer el 66% de las operaciones mineras, es un tema crítico, ya que el uso de agua continental disminuirá en un 36,7%.
La diversidad de sectores que dependen de un suministro seguro y continuo de agua, desde la minería hasta la agricultura y la producción de hidrógeno verde, pone de relieve la importancia de abordar la crisis hídrica con urgencia. Datos del Ministerio de Obras Públicas indican que el agua está ligada a al menos el 60% del PIB nacional, lo que resalta las implicaciones económicas de la inseguridad hídrica. Estudios del Banco Mundial predicen que, si no se toman medidas, la inseguridad hídrica podría costar hasta un 6% del PIB en algunos países para 2050, lo que pone en jaque el crecimiento y desarrollo sostenible.
El Congreso ACADES 2026 no solo buscará destacar la importancia de nuevas fuentes de agua, sino también fomentar un diálogo colectivo sobre marcos regulatorios, innovación tecnológica, y la colaboración efectiva entre diversas partes interesadas. Con la participación de autoridades gubernamentales, académicos, ONGs y empresas líderes, se espera que el evento impulse inversiones en las cuencas deficitarias y promueva acciones concretas para un futuro hídrico sostenible en Chile. Para más información sobre el congreso y su agenda, los interesados pueden visitar www.congresoacades.cl.










