Santiago, julio de 2026.- La minería en Chile se encuentra en un cruce decisivo, donde diversas tendencias estratégicas están delineando su futuro. Entre los temas más destacados se encuentra el potencial de las tierras raras, cruciales para la transición energética y la electromovilidad. Sin embargo, como señala Antonio Del Río, Gerente de Minería & Infraestructura de GHD Chile, el desafío principal no radica solo en la existencia geológica de estos minerales, sino en la capacidad del país para procesarlos y refinarlos de manera efectiva. Esta visión sugiere que la verdadera oportunidad para Chile no se limita a grandes yacimientos primarios, sino que podría encontrarse en depósitos secundarios y relaves mineros, lo que requiere un enfoque intensivo en conocimiento y tecnología, acompañado de estándares ambientales y sociales elevados.
Uno de los principales obstáculos que enfrenta la minería chilena en la actualidad es la lentitud en la obtención de permisos ambientales. Con más de 360 proyectos en evaluación, la «permisología» ha emergido como una preocupación central para destrabar inversiones. Karen Lassalle, Gerente de Evaluación Ambiental y Permisos de GHD Chile, advierte que el cuello de botella en este proceso no se encuentra en la cantidad de permisos necesarios, sino en la calidad y la coordinación de los estudios requeridos. Para mejorar esta situación, Lassalle propone fortalecer la etapa de prefactibilidad ambiental mediante la incorporación de criterios técnicos desde etapas tempranas y la utilización de herramientas como la inteligencia artificial, las cuales pueden agilizar los procesos sin comprometer los estándares exigidos.
La gestión de relaves continúa siendo uno de los mayores desafíos para asegurar la sostenibilidad en la minería chilena. Con más de 830 depósitos registrados por Sernageomin, muchos de ellos ubicados cerca de comunidades y cursos de agua, la urgencia por implementar tecnologías que optimicen la recuperación de agua y minimicen riesgos se hace cada vez más evidente. Carlos Carmi, Líder de Relaves de GHD en Chile, destaca que conservar el suelo y los recursos naturales no solo es vital para el medio ambiente, sino también para proteger a las personas y mantener la confianza de las comunidades circundantes. Este desafío resalta la necesidad de que la industria adopte prácticas más responsables en el manejo de sus residuos.
A medida que Chile se enfrenta a estos retos, la mirada se dirige hacia un futuro en el que la minería no dependerá únicamente de la explotación de nuevos yacimientos. Según GHD, el país posee múltiples ventajas competitivas, tales como capacidades técnicas avanzadas y una rica experiencia minera que lo posicionan para afrontar estos desafíos estratégicos. Sin embargo, para aprovechar plenamente las oportunidades vinculadas a la transición energética, será imperativo acelerar la innovación, mejorar la coordinación regulatoria y reforzar la gestión ambiental y social en los proyectos mineros. Todos estos elementos son cruciales para que Chile se destaque como un actor relevante en el panorama energético global.
En la antesala del Mes de la Minería, el país tiene la oportunidad de diversificar su matriz productiva y consolidarse como un proveedor confiable y sostenible en un mercado global cada vez más estratégico. Con más de 25 años de trayectoria en Chile y más de 650 colaboradores, GHD se mantiene firme en su compromiso con la excelencia y la calidad técnica, promoviendo soluciones integradas que buscan no solo impulsar la productividad, sino también avanzar hacia una minería responsable y sostenible que beneficie tanto a la industria como a las comunidades locales.







