Coprocesamiento de Neumáticos: Energía Alternativa para el Cemento

Image

La iniciativa impulsada por el Ministerio del Medio Ambiente, junto a la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), busca evaluar el potencial del coprocesamiento de neumáticos fuera de uso y otros residuos como fuentes de energía para la industria cementera. Este esfuerzo, que se lanzó oficialmente el miércoles 29 de julio en la sede de SOFOFA, tiene como objetivo fundamental reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, promover la economía circular y fortalecer la competitividad del sector cementero en Chile. La propuesta se enmarca dentro del proyecto «Descarbonización del Sector Cemento», impulsado por diversas entidades con una fuerte preocupación por los impactos ambientales de esta industria, que es una de las más intensivas en emisiones.

Durante el lanzamiento del proyecto, se reunieron destacados representantes del sector cementero, organismos públicos, académicos y organizaciones ambientales, quienes debatieron sobre las oportunidades y desafíos que presenta la transición hacia una producción de cemento con bajas emisiones de carbono. La directora ejecutiva de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo, Ximena Ruz, subrayó que el coprocesamiento es una opción viable que requiere ser analizada con rigor técnico y social. Este enfoque promete reducir la huella de carbono del cemento al involucrar a los distintos actores involucrados en la cadena de valor, lo que resulta clave para el cumplimiento de las metas establecidas en la Ley REP.

El coprocesamiento de neumáticos fuera de uso y otros residuos con alto poder calorífico se posiciona como una alternativa concreta a los combustibles fósiles en los hornos cementeros. Con cerca de 140 mil toneladas de neumáticos generados anualmente en Chile, de las cuales solo un 17% recibe un manejo adecuado, esta iniciativa busca optimizar la valorización de estos residuos para aprovechar su potencial energético. Se desarrollarán metodologías específicas para medir las reducciones de emisiones asociadas al uso de estos combustibles alternativos, así como la identificación de otros residuos que pueden ser utilizados, creando un marco técnico, económico y regulatorio adecuado para la implementación en el país.

Ricardo Pareja, director de Innovación y Acción Climática de la Federación Interamericana del Cemento (FICEM), destacó la necesidad de romper las barreras financieras y fomentar la colaboración entre los generadores de residuos. Un paso decisivo es la promoción de la demanda pública de cemento bajo en carbono, que sería beneficiada por los proyectos de coprocesamiento. Estas acciones permitirán no solo reducir el contenido de clínker en la producción de cemento, sino también impulsar un cambio hacia un modelo de negocio que valore los residuos como una oportunidad económica, alineando así la industria con las políticas de sostenibilidad actuales.

Finalmente, el experto en Descarbonización Industrial de la ONUDI, Hugo Salamanca, reconoció la relevancia de esta iniciativa y su potencial para ser replicada en otras partes de la región, destacando el compromiso político y el interés industrial por reducir el impacto ambiental. La colaboración internacional a través del Climate Club, que financia y apoya estas iniciativas, es crucial para fortalecer las capacidades técnicas del sector y avanzar hacia una economía baja en carbono. Con la ejecución del proyecto prevista hasta finales de 2027, Chile se posiciona como un referente en la transformación de su industria cementera y en el manejo de residuos, estableciendo un modelo que busca ser sostenible y replicable.