Los creadores de cócteles Bartesian han introducido una innovadora máquina que promete transformar la forma en que disfrutamos de las bebidas alcohólicas. Similar a una máquina de café Keurig o Nespresso, el modelo Duet de Bartesian permite a los usuarios preparar una variedad de cócteles con solo pulsar un botón. Con la capacidad de utilizar licores personales y cápsulas de mezclas concentradas, este dispositivo aporta comodidad y versatilidad. La cuestión permanece, sin embargo: ¿quién estará dispuesto a invertir $300 en un robot de cócteles en su hogar?
Durante una reciente prueba del Bartesian, los participantes se sintieron intrigados por la oportunidad de explorar un producto completamente nuevo en el ámbito de los cócteles. La máquina incorpora un sistema inteligente que escanea códigos de barras en las cápsulas para determinar la cantidad de licores necesarios y permite ajustar la fuerza de la bebida, lo que añade un toque personalizado al proceso. Sin embargo, a medida que los amigos se servían diversos cócteles, surgió la pregunta sobre quién constituiría el público objetivo de una máquina de este tipo, especialmente considerando el costo adicional de las cápsulas.
Un aspecto notable del Bartesian es que sus cápsulas no contienen alcohol, lo que significa que los bebedores experimentan una versión adulterada de clásicos como el aviation, donde la mezcla carece de verdaderos ingredientes como el crème de violette. Este deslinde hace que el producto no sea el ideal para los entusiastas de los cócteles que buscan autenticidad. Durante la prueba, las cápsulas de lemon drop fueron las más populares, ya que el único componente alcohólico era el vodka que los usuarios agregaron de su propia botella.
Los detractores del Bartesian podrían objetar que, aunque útil para un uso ocasional, el espacio que ocupa en la encimera y su precio no se justifica para un amante serio de los cócteles. Este tipo de máquina podría llamar la atención de quienes desean impresionar a los invitados en reuniones sociales, particularmente en domicilios de playa o como un atractivo para un hogar de retiro. Sin embargo, aquellos que buscan una experiencia de coctelera más profunda probablemente prefieran optar por una barra bien abastecida o incluso preparar sus cócteles a mano.
En última instancia, el Bartesian podría encontrar su lugar en contextos menos formales, como espacios de coworking o fiestas donde la simplicidad es la clave. Mientras algunos usuarios podrían disfrutar de la facilidad que ofrece, otros podrían cuestionar la calidad de las mezclas y la necesidad de aumentar la experiencia de la bebida con ingredientes adicionales. La pregunta persistente es ¿quién será el verdadero consumidor de este innovador dispositivo? A medida que los limitados grupos de usuarios experimentan la máquina, queda claro que la respuesta es más compleja de lo que podría parecer a simple vista.











