La construcción del nuevo viaducto sobre el río Biobío, conocido como Puente Amdel, avanza significativamente tras la presentación de su Estudio de Impacto Ambiental (EIA) al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA). Este proyecto, que conectará las comunas de Santa Juana y Hualqui, busca fortalecer la integración entre las provincias de Concepción y Biobío, permitiendo crear nuevas oportunidades de desarrollo en el territorio. La longitud de aproximadamente 1,2 kilómetros del viaducto, junto con la implementación de obras viales complementarias, se prevé que mejoren la conectividad y la calidad de vida de los habitantes de ambas comunas.
El seremi del Ministerio de Obras Públicas (MOP), José Piña, destacó la relevancia de este proyecto, señalando que «hoy estamos dando un paso muy importante para concretar un proyecto que durante muchos años ha sido esperado por las comunidades del territorio: el Puente Amdel». La evaluación ambiental ayudará a determinar los posibles impactos que dicha infraestructura podría generar, así como las medidas que se tomarán para mitigar cualquier efecto negativo, alineándose con la legislación vigente que busca proteger el medio ambiente.
La importancia del Puente Amdel trasciende su función como un simple cruce sobre el río Biobío. Se prevé que este viaducto no solo conecte a Santa Juana y Hualqui, sino que también mejore significativamente el acceso a otras comunas cercanas, como Yumbel, Cabrero, Laja y San Rosendo. Esto generaría una nueva alternativa de movilidad que favorecería la circulación de personas y productos en la región, fortaleciendo la red vial y fomentando una mayor cohesión social y económica entre las comunidades rurales.
El alcalde de Hualqui, Ricardo Fuentes, manifestó su entusiasmo por el ingreso del EIA al sistema de evaluación ambiental, considerando este hecho como «un día histórico» para la zona de Amdel y las comunas aledañas. Focalizando en el trabajo colaborativo entre las comunidades afectadas, Fuentes subrayó la construcción del puente como una oportunidad para romper el aislamiento de Talcamávida y Santa Juana, fortaleciendo así la seguridad vial y el desarrollo local. Su visión se centra en crear un legado de infraestructura que beneficie a las generaciones futuras.
El diseño del Puente Amdel contempla, además, la conexión con rutas existentes y mejoras viales en los extremos del viaducto. Este acercamiento procura minimizar los impactos sobre las áreas urbanas de Santa Juana y Talcamávida, garantizando un desarrollo sustentable. Con la entrada de su Estudio de Impacto Ambiental, el proyecto avanza hacia la materialización de una obra estratégica que promueve la unión de territorios y la generación de nuevas oportunidades para el crecimiento socioeconómico del Biobío.











