Seguridad Hídrica: Avances Clave para la Adaptación al Cambio Climático

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En el último Comité Directivo del proyecto Readiness del Plan de Adaptación al Cambio Climático para los Recursos Hídricos, se presentaron avances significativos por parte de la Dirección General de Aguas del Ministerio de Obras Públicas (MOP), el Ministerio del Medio Ambiente y la FAO. Estos avances incluyen la creación de los primeros indicadores de seguridad hídrica, así como herramientas destinadas a la gestión municipal del agua y una estrategia para integrar al sector privado en esta gestión. La reunión fue una oportunidad clave para revisar el progreso logrado en la elaboración del primer Plan de Adaptación al Cambio Climático para el sector de Recursos Hídricos en el país, un esfuerzo que ha contado con el financiamiento del Fondo Verde para el Clima y la contribución técnica de la FAO.

Los resultados más destacados de la reunión incluyen el desarrollo de indicadores de seguridad hídrica que permiten medir de manera integral las condiciones del agua en diferentes cuencas. Estos indicadores son esenciales para ayudar a las autoridades y a la población a tomar decisiones informadas sobre la gestión del agua, abordando aspectos como el acceso al agua, la disponibilidad para actividades productivas y la conservación de ecosistemas. Además, se presentó el Kit de Acción Climática Municipal, diseñado para equipar a los gobiernos locales con herramientas y recursos que faciliten la implementación de medidas de adaptación al cambio climático y la seguridad hídrica en su planificación.

Durante el encuentro, Gabriel Mancilla, director general de Aguas (s) del MOP, enfatizó que este Plan no solo establece una hoja de ruta para enfrentar los impactos del cambio climático, sino que también genera una base de información y metodologías que fortalecen las capacidades del país en la gestión del agua. Este enfoque participativo ha sido fundamental, permitiendo incluir las perspectivas de diversos actores, desde instituciones públicas hasta comunidades indígenas y el sector privado. Mancilla destacó que la elaboración del Plan se basa en un trabajo colaborativo y técnico que resolverá problemas reales relacionados con la seguridad hídrica.

Maya Takagi, representante de la FAO en Chile, resaltó la importancia de la amplia participación durante el proceso de elaboración del Plan. A través de talleres y consultas ciudadanas, se recibieron más de 3.000 observaciones para enriquecer las medidas propuestas. Esta integración de saberes y experiencias ha permitido crear un enfoque más inclusivo en la gestión del agua, que combina la experiencia práctica de las comunidades con el conocimiento técnico necesario para abordar los retos del cambio climático.

Finalmente, el Comité Directivo también destacó la importancia de una estrategia de vinculación con el sector privado, con el objetivo de promover la participación de empresas en la gestión sostenible de los recursos hídricos. Un aspecto relevante es el impulso al Acuerdo de Producción Limpia APL Certificado Azul, que fomenta la adopción de buenas prácticas en la gestión hídrica por parte de las organizaciones. Irene Bernaus, coordinadora del proyecto en la FAO, subrayó que estas medidas ya están dando frutos concretos y aplicables, lo que representa un avance significativo hacia una gestión del agua más resiliente en el país.