Durante la noche de este domingo, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), en colaboración con el Gobierno, emitió un informe sobre la situación actual del país, que se encuentra bajo la influencia de un sistema frontal que afecta principalmente a la zona centro-sur. El biministro Claudio Alvarado anunció la suspensión de clases para este lunes en varias comunas, incluyendo Constitución y Molina en la Región del Maule, así como en toda la provincia de Itata, que abarca localidades como Quillón, Bulnes y San Ignacio en la Región de Ñuble. Asimismo, en la Región de La Araucanía, las clases se suspenden en Loncoche, Galvarino, Victoria, Traiguén, Lumaco, Purén, Los Sauces, Renaico, Angol, Ercilla y Cholchol. En este contexto crítico, Alvarado también destacó que el Ministerio de Salud (Minsal) ha implementado medidas adicionales de vacunación para prevenir enfermedades en las zonas más afectadas por las intensas lluvias.
En un esfuerzo por mitigar el impacto de las inundaciones, el Gobierno está coordinando la contratación de motobombas de alto flujo que permitan reducir los niveles de agua en las áreas severamente afectadas, como La Unión en la Región de Los Ríos y Angol en la Región de La Araucanía. Estos equipos son fundamentales para responder de manera efectiva a los anegamientos, que han generado serias complicaciones en la infraestructura local. Además, se ha decidido enviar cuadrillas provenientes de Santiago hacia la Región del Maule, que ha reportado grandes interrupciones en el suministro eléctrico, afectando a numerosas comunidades que requieren asistencia inmediata.
En la Región del Biobío, la situación es igualmente alarmante debido al desborde de los ríos, en particular el río Andalién, cuyo caudal se encuentra bajo constante vigilancia por parte de Senapred. La directora de esta institución, Alicia Cebrián, comunicó que, hasta el momento, se mantienen activas diez alertas rojas y nueve alertas amarillas como respuesta a las crecidas y posibles desbordes que amenazan a la población. La situación es crítica y los equipos de emergencia están trabajando de manera incansable para asegurar la seguridad de la ciudadanía.
Los informes preliminares sobre las afectaciones generadas por este evento meteorológico son preocupantes. Senapred ha confirmado la trágica pérdida de dos vidas en Panguipulli, así como el hecho de que hay 1.142 damnificados hasta la fecha. Los albergues han sido habilitados para recibir a 119 personas que han tenido que abandonar sus hogares, mientras que 6.243 individuos se encuentran aislados debido a las condiciones adversas. La capacidad de respuesta se ve comprometida ante la magnitud de los daños, con 25 viviendas completamente destruidas y 632 con daños severos, al tiempo que se registran 4.119 estructuras con daños menores y 1.123 que están siendo evaluadas por las autoridades competentes.
El panorama de emergencia en el país continúa evolucionando, y las autoridades hacen un llamado a la población para que tome las precauciones necesarias y siga las indicaciones de Senapred. A medida que la situación se desarrolla, los esfuerzos de mitigación y rescate se intensificarán, con el objetivo de asegurar la seguridad de todos los ciudadanos afectados por esta inclemencia climática. La colaboración entre las distintas instituciones gubernamentales y la comunidad será esencial para superar este desafío, que ha llevado a muchas familias a enfrentar pérdidas significativas en sus bienes y su bienestar.







