En el marco del inicio del Período de Gestión de Episodios Críticos, la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) ha tomado medidas contundentes al realizar una notificación masiva a 620 establecimientos en diversas regiones del país. Este esfuerzo tiene como objetivo principal reforzar el cumplimiento de las medidas de control de emisiones en áreas específicas que están bajo planes de descontaminación atmosférica. La notificación se llevó a cabo mediante correos electrónicos enviados a través del Sistema de Seguimiento Atmosférico (SISAT), garantizando que los regulados estén al tanto de sus obligaciones en relación con las emisiones contaminantes, especialmente en el periodo crítico que inicia el 1 de abril de cada año.
La notificación ha impactado significativamente en las comunas afectadas, donde el 55% de los establecimientos notificados se encuentra en la Región del Biobío. Estas áreas están bajo la vigilancia de los Planes de Prevención y/o Descontaminación Atmosférica (PPDA/PDA), los cuales tienen como objetivo establecer medidas efectivas para reducir la contaminación del aire. Entre las comunas mencionadas, destacan las del PPDA Concepción Metropolitano y el PDA Los Ángeles, donde la SMA intensificará su fiscalización en los próximos meses para asegurar que las regulaciones sean cumplidas al pie de la letra.
Además de la Región del Biobío, un 14% de las notificaciones corresponde al PDA Osorno, mientras que un 11% se ubica en comunas de la Región del Maule que están asociadas al PDA Talca y Maule y al PDA Valle Central de Curicó. La Superintendenta (s) Claudia Pastore ha enfatizado la importancia de esta notificación preventiva, afirmando que «hemos notificado a más de 600 establecimientos afectados por los planes de descontaminación atmosféricos entre las regiones de O’Higgins y Aysén para asegurar el cumplimiento de la normativa ambiental y proteger la salud de la población».
Es crucial que estos establecimientos tomen en serio las advertencias emitidas por la SMA, ya que la autoridad ambiental cuenta con facultades sancionadoras ante el incumplimiento de las medidas establecidas en los PDA/PPDA. Las sanciones pueden variar desde multas significativas de hasta diez mil unidades tributarias anuales, hasta la clausura temporal o definitiva de las instalaciones que no cumplan con las normativas. Esto refuerza el compromiso de la SMA no solo hacia el cumplimiento regulatorio, sino también hacia la salud pública y el bienestar ambiental.
Finalmente, la SMA enfatiza que el control de emisiones contaminantes es una responsabilidad compartida y que cada establecimiento notificado juega un papel clave en el esfuerzo colectivo por mejorar la calidad del aire. La gestión de episodios críticos es vital para mitigar los efectos de la contaminación y asegurar un ambiente saludable para todos los ciudadanos. Las autoridades medioambientales seguirán monitoreando y fiscalizando para garantizar que se tomen las acciones necesarias este año y en los años venideros.











