En el marco de la Conferencia Mundial del Cobre de CRU, un evento crucial dentro de la Semana CESCO 2026, se ha evidenciado un cambio significativo en el enfoque de la industria minera global. Los líderes del sector han coincidido en que el futuro de las operaciones mineras no solo se define por la extracción de recursos, sino por la eficiencia estratégica en la ejecución de proyectos. Con una impresionante cartera minera de más de 17.000 millones de dólares en Chile, la conversación ha evolucionado hacia la necesidad de implementar prácticas que aseguren no solo la rentabilidad, sino también una integración óptima desde las etapas iniciales de cada proyecto.
Durante la sesión titulada «Project and Technology Mastermind», se discutió cómo la ejecución ágil y la disciplina de capital están transformando la cadena de valor del cobre. Los expertos han subrayado que el éxito en la ejecución de proyectos hoy en día requiere algo más que una ingeniería adecuada; es esencial una alineación total entre las decisiones técnicas y el modelo de negocio del cliente. Esta sistematización, acompañada de un monitoreo riguroso de cambios desde las primeras etapas, se revela como la clave para controlar adecuadamente el impacto en el CAPEX. Identificar variables de riesgo desde el inicio se ha convertido en una ventaja competitiva crítica para el éxito de cada iniciativa.
Un enfoque promocionado en la cumbre fue la implementación de modelos colaborativos que permitan una ejecución continua de los proyectos mineros. Estos modelos proponen la integración de equipos desde las etapas de estudio hasta la construcción, facilitando así una planificación a largo plazo más robusta y el compromiso anticipado de recursos críticos. Sin embargo, se hizo hincapié en que para que estos modelos funcionen efectivamente, es esencial establecer reglas claras y justas que fomenten la colaboración genuina entre los mandantes y las empresas colaboradoras. La falta de un marco ético y profesional podría limitar el potencial de aceleración de los proyectos.
Una intervención destacada durante la conferencia fue la del Gerente General de Sudamérica de Fluor, Jaime Álvarez, quien enfatizó que la mayoría de los problemas en costos y plazos en la industria no surgen durante la fase de construcción, sino que sus raíces están en las etapas de prefactibilidad y factibilidad. En este período, existe la mayor posibilidad de gestionar eficientemente los riesgos. Durante su exposición, Álvarez reforzó la idea de que la verdadera velocidad de un proyecto se determina antes de dar inicio a la construcción; se trata de disminuir la incertidumbre, el retrabajo y las interrupciones desde el principio.
El cierre de la Conferencia Mundial del Cobre dejó un mensaje contundente para la minería en Chile: disponer de buenas fases de estudio es fundamental para asegurar una ejecución efectiva. En un contexto caracterizado por la baja productividad, la ingeniería temprana se convierte en un elemento estratégico clave para garantizar la rentabilidad del sector cuprífero a nivel global. La implementación de las lecciones aprendidas en estas discusiones será crucial para enfrentar los desafíos futuros y asegurar el éxito continuo de la industria.











