En un contexto global donde la demanda de minerales críticos se encuentra en un aumento sin precedentes, Canadá está tomando medidas decisivas para acelerar la revisión y concesión de permisos para proyectos mineros. Con el horizonte de 2026 a la vista, los gobiernos federales y provinciales han propuesto vías rápidas que prometen no solo agilizar los procesos regulatorios, sino también alinearse con la Estrategia de Competitividad Climática de Canadá. Esta iniciativa busca posicionar al país como un líder en el sector, atrayendo inversión extranjera y creando nuevas oportunidades económicas que aprovechen la transición energética mundial.
No obstante, desarrollar proyectos mineros en Canadá presenta desafíos significativos, ya que estas iniciativas son consideradas inversiones de alto riesgo. Involucran capital significativo y un ciclo prolongado antes de ver retornos. Los inversores a menudo se preocupan por el posible aumento de costos asociado con la implementación de estrategias climáticas, así como con la consulta a comunidades indígenas. Sin embargo, socavar el consentimiento de estas comunidades podría resultar en un riesgo aún mayor para la industria minera, afectando su rentabilidad a largo plazo.
La organización SHARE ha estado en el centro de esta transición, colaborando durante dos décadas con el sector minero y representando a inversores con un total de 148,000 millones de dólares canadienses en activos bajo gestión. A través de un enfoque que evoluciona en respuesta a la dinámica económica y regulatoria, SHARE se ha embarcado en un esfuerzo por fortalecer la posición de Canadá en el mercado global de minerales críticos. Este liderazgo es esencial no solo para el desarrollo económico del país, sino también para asegurar que Canadá siga siendo un jugador destacado en la competitividad minera internacional.
Un aspecto clave en esta transformación es la atención a las emisiones de Alcance 3, que representan un porcentaje significativo del total de emisiones de gases de efecto invernadero en el sector. De hecho, estas emisiones pueden llegar a representar hasta el 95% del perfil de una empresa minera, dependiendo de su cartera. Abordar estas emisiones es esencial para que las empresas se mantengan competitivas en la transición energética y, por lo tanto, SHARE está trabajando con los actores del sector para establecer objetivos claros de reducción que trasciendan las operaciones directas.
El trabajo de SHARE con nueve empresas mineras canadienses cotizadas en bolsa ha comenzado a mostrar indicios de progreso positivo hacia un liderazgo más robusto en sostenibilidad. Varias de estas compañías ya están publicando sus emisiones de Alcance 3 y tomando medidas concretas para reducirlas. Con las Juntas Generales Anuales programadas para esta primavera, SHARE se compromete a seguir apoyando a estas empresas en sus esfuerzos por atraer inversiones y clientes internacionales, asegurando que el sector minero canadiense no solo prospere, sino que también se mantenga a la vanguardia de la transición económica y climática.











