En un intento por enfrentar la crisis hídrica que afecta a Chile, la empresa canadiense Oneka Technologies ha desarrollado boyas modulares que utilizan exclusivamente energía mecánica proveniente del mar. Este innovador enfoque busca revolucionar el abastecimiento de agua, especialmente en las regiones del norte del país, donde los desafíos hídricos son más acuciantes. La tecnología de Oneka no solo promete desalar agua de mar, sino que lo hace sin generar emisiones de CO2, lo que representa un avance significativo en la búsqueda de soluciones sostenibles para el manejo del agua.
El océano Pacífico se ha convertido en una fuente crucial para garantizar el consumo humano y el desarrollo industrial en Chile, sin embargo, altos costos energéticos y la huella de carbono de los métodos convencionales plantean serios obstáculos. En este contexto, Oneka ha propuesto un cambio de paradigma a través de su tecnología undimotriz, que convierte la energía de las olas en agua potable. Después de un exitoso piloto en Algarrobo, que ratificó la viabilidad del sistema, Oneka busca expandir su presencia mediante una reciente alianza estratégica con Asfalcom, enfocado en mejorar la infraestructura hídrica en el norte del país.
Carlos Fredes García, gerente de Desarrollo de Negocios de Oneka, resaltó la importancia del piloto realizado en la Cofradía Náutica del Pacífico en 2023, donde el sistema logró resistir condiciones climáticas extremas. Con una producción máxima de 6 m³/día y salinidad inferior a 300 ppm, la tecnología cumplió con los estándares de la Organización Mundial de la Salud. Este éxito no solo valida la tecnología, sino que también permite aprender sobre las particularidades del ecosistema local, lo que ayudará a optimizar futuras operaciones.
La reciente colaboración con Asfalcom permitirá a Oneka abordar nuevos mercados y comunidades que actualmente dependen del transporte de agua mediante camiones aljibes. En este sentido, Fredes expresó su compromiso con ofrecer soluciones hídricas más sostenibles y eficaces. Además, el diseño de la boya se ha concebido para minimizar el impacto ambiental, asegurando que la salinidad en el punto de descarga sea solo un 30% a 50% más alta que en el océano, cumpliendo con las regulaciones ambientales para evitar la creación de zonas muertas.
Oneka se enfoca en un modelo de «acupuntura territorial», implantando soluciones modulares de bajo impacto visual en lugar de grandes infraestructuras. Esta metodología permitiría abastecer comunidades pequeñas con solo uno o dos sistemas, produciendo de 30 a 50 m³/día por unidad. A medida que la compañía proyecta aumentar su volumen de manufactura, busca afirmarse como una alternativa competitiva en el ámbito de la seguridad hídrica. Innovaciones como esta y los desafíos regulatorios asociados serán discutidos en el próximo Congreso ACADES 2026, que reunirá a expertos y líderes de la industria para analizar nuevas tendencias en desalación.











