Cuando se piensa en minería, la mayoría de las personas suele imaginar grandes camiones y operaciones de extracción. Sin embargo, en la actualidad, la minería chilena ha evolucionado hacia un enfoque mucho más tecnológico y sofisticado. Las empresas locales, desde Antofagasta hasta el centro del país, están integrando tecnologías innovadoras como la inteligencia artificial y el reciclaje avanzado para promover procesos más sostenibles dentro de esta industria vital para la economía chilena. Según un reciente estudio de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) sobre innovación en empresas proveedoras de la minería, más de 300 compañías han implementado soluciones tecnológicas, y un notable 66% se identifica como proveedor con un alto componente de conocimiento, investigación y desarrollo tecnológico.
Una de las transformaciones más significativas en la exploración minera es el uso de inteligencia artificial para la prospección de minerales. Tradicionalmente, encontrar mineral requería extensos sondajes y análisis de grandes áreas de terreno, lo que a menudo implicaba una intensa intervención en el paisaje. Hoy en día, gracias a empresas como Lidenbrock y Mineral Forecast, se hace uso de tecnologías de IA que analizan minuciosamente los datos del suelo, logrando una precisión sin precedentes. Francisco Anguita, director de Finanzas y cofundador de Lidenbrock, indicó que su plataforma permite realizar análisis multivariables y optimizar la toma de decisiones en toda la cadena minera, aumentando la efectividad de los trabajos de perforación y reduciendo notablemente los tiempos de exploración.
El reciclaje se ha convertido en una pieza clave en la minería actual, y sobre todo en la futura. Con la creciente necesidad de ser más sostenibles, empresas como VDB están trabajando en la ingeniería circular, transformando materiales que antes se consideraban desechos en recursos útiles para la construcción civil. Su gerente general, Marteen Van Den Berg, afirma que la ingeniería circular no solo maximiza la utilización de los recursos, sino que también responde de manera directa a los desafíos de sostenibilidad que enfrenta la minería moderna. Esta estrategia no solo potencia la productividad, sino que también refuerza la responsabilidad financiera de las operaciones mineras.
Este cambio hacia la innovación tecnológica y la sostenibilidad no es exclusivo de la capital chilena. En regiones como Antofagasta, la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA) destaca el papel fundamental del talento local en la creación de soluciones que promueven la electromovilidad y el ahorro de recursos hídricos. Marko Razmilic, presidente de la AIA, señala que es crucial fomentar estrategias que fortalezcan a los proveedores locales, ya que ellos son esenciales para la implementación de soluciones innovadoras en la minería. Con la entrada de proyectos que buscan mejorar la eficiencia hídrica y reducir las emisiones, la región se posiciona como un actor importante en la transformación del sector.
Anita Marambio, presidenta del directorio de Compromiso Minero, resalta que la tecnología desarrollada en Chile está empezando a tener un impacto global. Expone que las innovaciones emergentes no solo se limitan a las operaciones nacionales, sino que ya están siendo adoptadas por grandes mineras en otros continentes, posicionando a Chile como un referente internacional en la minería verde. Este avance refleja una voluntad colectiva hacia una minería más responsable y sostenible, lo que podría consolidar la posición de Chile como líder en este ámbito en el futuro.











