El Instituto de Astrofísica de la Universidad Andrés Bello (UNAB) lidera un emocionante avance en la investigación astronómica con el lanzamiento del KMOS VVVX-GalCen Spectroscopic Survey, un extenso sondeo espectroscópico. Utilizando la avanzada tecnología del espectrógrafo KMOS, instalado en el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (ESO), este proyecto tiene como objetivo develar secretos sobre el núcleo de nuestra galaxia, así como explorar la existencia de planetas errantes, cúmulos estelares y galaxias ocultas tras el polvo interestelar. Bajo la dirección del Dr. Matías Gómez, el proyecto ha sido seleccionado para formar parte de los sondeos públicos de ESO, destacando su potencial de alto impacto y legado para la comunidad científica.
El KMOS, un instrumento de espectroscopía infrarroja, permitirá a los investigadores estudiar miles de objetos astronómicos a través del plano galáctico, en particular, el núcleo de la Vía Láctea. Según el Dr. Gómez, «muchos de los descubrimientos recientes, como exoplanetas y cúmulos de estrellas, requieren validación mediante observaciones espectroscópicas». La capacidad del KMOS para descomponer la luz de los objetos celestes arrojará información crucial sobre su composición, velocidad y distancia, lo que es fundamental para diferenciar entre objetos astronómicos cercanos y lejanos.
Una de las características más sobresalientes del KMOS es su capacidad para realizar espectroscopía tridimensional, lo que permite recopilar datos de varias regiones de un objeto simultáneamente. Equipado con 24 brazos robóticos, el instrumento puede observar hasta 24 objetos diferentes al mismo tiempo, generando hasta 4.000 espectros en una sola observación. Esto no solo maximiza la eficiencia de las observaciones, sino que también proporciona una base de datos rica y compleja para los científicos. El Dr. Gómez consideró esta tecnología como «un instrumento verdaderamente extraordinario» que ampliará nuestra comprensión del cosmos.
El esfuerzo detrás del KMOS VVVX-GalCen Spectroscopic Survey es realmente internacional, involucrando a más de 100 científicos de 10 países, entre ellos Chile, Argentina, Brasil, Estados Unidos y varios países europeos. Este amplio espectro de participación refuerza la posición de la UNAB como un actor relevante en la investigación astronómica y promueve la formación de nuevos científicos en el campo. Gómez subrayó el enfoque colaborativo del proyecto, que se basa en legados anteriores de sondeos, permitiendo una rica interacción y oportunidades para estudiantes en prácticas y tesis doctorales.
El proyecto de investigación abordará áreas clave en la astrofísica galáctica, incluyendo el estudio de protoestrellas, la caracterización de cúmulos globulares ocultos y la detección de estructuras a gran escala detrás del plano galáctico. El Dr. Pierre Romagnoli, decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNAB, destacó que esta adjudicación es un testimonio del liderazgo científico de la universidad en astronomía. Reconoció que ser escogidos por el ESO para dirigir un Public Survey coloca a la UNAB en un lugar privilegiado dentro de la comunidad astronómica mundial, con miras a impactar significativamente en futuras investigaciones en astrofísica.











