A principios de esta semana, un video del CEO de Nvidia, Jensen Huang, interactuando con una adorable colección de robots conocidos como Microducks, se volvió viral durante su discurso principal en la conferencia GTC Berlín. En las imágenes, estos pequeños robots, que tienen similitudes con los famosos R2-D2, realizan trucos encantadores como caerse haciendo una ‘siesta’ y ejecutar volteretas a través de comandos de voz. La popularidad repentina de estos dispositivos ha capturado rápidamente la atención del público, impulsando las preventas a más de 20,000 unidades en solo un día, según un tweet de Clem Delangue de Hugging Face.
Los Microducks, que se espera sean entregados a tiempo para la temporada navideña, podrían convertirse en el regalo más popular del año. Esta tendencia no sólo está influyendo en el mercado de juguetes, sino que también sugiere que los robots están destinados a un público más amplio, llegando incluso a adultos que participan en la diversión. Delangue señala que estos robots podrían ser el juguete más vendido del año, evidenciando un cambio en la percepción de la robótica como una forma de entretenimiento para todas las edades.
Estos entrañables dispositivos son el resultado del trabajo de Pollen Robotics, una empresa que fue adquirida por Hugging Face en 2025, y ahora son parte del portafolio de Nvidia. El Microduck representa el segundo robot lanzado por Hugging Face, tras el exitoso Reachy Mini. A través de la tecnología avanzada de Nvidia, los Microducks fueron entrenados en simulaciones donde aprendieron trucos básicos como caminar y sentarse, los cuales están preprogramados en sus sistemas. Además, Pollen proporciona a los propietarios la oportunidad de enseñar nuevos trucos y compartirlos dentro de una comunidad dedicada, fomentando la creatividad y la colaboración.
A pesar de la preocupación reciente en torno a los riesgos de la inteligencia artificial, esta exhibición de robots juguetones y accesibles añade una capa de positividad a la conversación. Aunque la industria de la IA ha enfrentado críticas este mes por su asociación con ciberataques, el Video de los Microducks se presenta como un recordatorio de que la tecnología, en su esencia, también puede traer alegría y diversión a nuestras vidas. Los videos promocionales han resonado tanto que es difícil ver uno sin sentir la tentación de adquirir un Microduck propio.
La exhibición de la destreza de los Microducks, como se mostró en el video compartido por Jensen Huang, sugiere que el futuro de la robótica no solo está centrado en aplicaciones funcionales, sino también en el entretenimiento y la interacción humana. La capacidad de estos robots de realizar trucos a pedido, combinada con su diseño adorable, los posiciona no solo como juguetes, sino como compañeros entretenidos para diferentes grupos demográficos. A medida que nos acercamos a la temporada de fiestas, será interesante ver cómo los Microducks impactan el mercado y si su éxito continuará más allá de la Navidad.











