Sostenibilidad Industrial: La Clave para el Futuro de la Industria en 2026

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Carlos Saul, gerente General de AyT, desde su posición ha señalado que hablar de sostenibilidad industrial ha evolucionado hasta convertirse en un estándar competitivo en el mercado actual. Ya no es simplemente un ejercicio de aspiraciones o buenas intenciones, sino una necesidad urgente para las empresas que desean mantener su relevancia. La realidad es que aquellas organizaciones que ignoren esta tendencia corren el riesgo de quedarse rezagadas, especialmente ante un contexto regulatorio cada vez más exigente, una ciudadanía más informada y mercados que demandan una transparencia ambiental verificable.

El año 2026 se presenta como un punto de inflexión crucial para la industria, ya que se prevé que la convergencia de nuevas regulaciones y una acelerada transición tecnológica obligará a las empresas a adoptar una gestión ambiental más proactiva. En este sentido, la reciente Ley Marco de Cambio Climático en Chile es un claro ejemplo del compromiso gubernamental hacia la acción climática, integrando el enfoque ambiental en todas las decisiones de los ministerios. Además, el país tiene como objetivo lograr la carbono neutralidad para 2050, impulsado por iniciativas concretas como el cierre progresivo de centrales a carbón, el impulso de energías renovables, y la inversión en el desarrollo del hidrógeno verde.

A pesar de estos beneficios, Chile enfrenta aún grandes desafíos en términos de sostenibilidad. Según el último estudio Nation Brands Index (NBI), el país se posiciona en el puesto 33 a nivel mundial en sostenibilidad, superando a varias economías de la región, pero las brechas estructurales persisten. Aspectos como la calidad del aire, el monitoreo ambiental efectivo y el acceso a información confiable son cuestiones que deben ser abordadas con urgencia. En este contexto, la modernización de los sistemas de monitoreo ambiental se convierte en una necesidad impostergable para la industria.

La implementación de sistemas de medición continua de emisiones y redes de monitoreo más robustas es esencial para asegurar que se pueda gestionar efectivamente la contaminación y reducir los impactos ambientales. Carlos Saul destaca que la incorporación de la innovación y la digitalización, así como la analítica predictiva en los procesos industriales, permitirá un cambio de enfoque de reactivo a preventivo, optimizando la eficiencia de las operaciones y anticipando posibles desviaciones. Actuar ahora es vital para los actores de la industria.

Finalmente, la transparencia ambiental se erige como un eje ineludible en el futuro de la industria. La demanda por parte de la ciudadanía para acceder a información verificable y comparable sobre el desempeño ambiental obliga a las empresas a adaptar sus estrategias de monitoreo. Con 30 años de experiencia, AyT se presenta como un aliado estratégico que no solo ofrece soluciones tecnológicas para el cumplimiento normativo, sino que también promueve un enfoque de anticipación y sostenibilidad. En un mundo donde la sostenibilidad ya no es opcional, aquellos que lo comprendan asumirán una ventaja competitiva necesaria para su proyección futura.