Proyecto Bounty: la innovadora lucha contra los aparejos de pesca

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En un esfuerzo innovador por limpiar el Océano Pacífico Norte, la Universidad del Pacífico de Hawái ha lanzado el «Proyecto Bounty», que ha logrado retirar más de 185,000 libras de aparejos de pesca abandonados en poco más de tres años. Este proyecto, que se considera uno de los tres únicos esfuerzos conocidos para limpiar la lejana isla de basura del Pacífico Norte, se enfoca en transformar la actividad pesquera comercial en una oportunidad para la limpieza del océano. Organizado por el Centro de Investigación de Desechos Marinos de la Universidad de Hawái (HPU CMDR), el proyecto trabaja de la mano con pescadores locales para retirar redes, líneas y flotadores antes de que puedan perjudicar los ecosistemas marinos.

El enfoque de «Proyecto Bounty» es simple pero efectivo: utilizar a los pescadores que ya están en el mar como parte de la solución para eliminar los desechos. Los pescadores comerciales ascienden a un total de 77 participantes que, hasta ahora, han realizado más de 690 incautaciones de aparejos fantasma. Este equipo desechado se recupera y se lleva a tierra para su reutilización, reciclaje o eliminación responsable. Según las cifras, los pescadores que no utilizan palangre han logrado retirar estos aparejos en un 88% de los casos dentro de las primeras 12 horas tras su detección, evitando así un daño mayor al ecosistema marino.

Katie Stevens, directora del CMDR, afirma que el éxito del proyecto se debe al entusiasmo y compromiso de los pescadores comerciales, quienes desempeñan un rol crucial como guardianes del medio ambiente oceánico. Comentó: «Es increíble que ya nos estemos acercando a las 200,000 libras de aparejos extraídos del océano gracias a este proyecto.» La iniciativa cuenta con el respaldo del Programa de Desechos Marinos de la NOAA y Ocean Conservancy, que han proporcionado fondos para ampliar las operaciones de limpieza y fortalecer las colaboraciones en la comunidad pesquera.

Una medida destacada del proyecto incluye la utilización de boyas de rastreo de alta tecnología, que han sido reubicadas estratégicamente para proteger a las tortugas de las redes fantasma. Se realizan controles mensuales en hábitats de arrecifes sensibles, como la bahía de Kāneʻohe. Estos esfuerzos permiten una recuperación rápida ante situaciones de riesgo inmediato. Hank Lynch, un pescador involucrado en el proyecto, mencionó que la compensación financiera fomenta una competencia saludable que resulta en acciones rápidas para eliminar redes problemáticas de los ecosistemas arrecifales, permitiendo así una mejor supervivencia de los corales.

Si bien la mayoría del equipo recuperado se destina al triturado e incineración, una porción significativa (1040 kg) ha sido reciclada para ser reutilizada en un proyecto experimental de pavimento en Hawái. Con el objetivo de mantener y expandir estas iniciativas, el HPU CMDR busca apoyo financiero de diversas fuentes, con el fin de continuar sus esfuerzos de remoción y fortalecer su capacidad de respuesta en áreas sensibles. Se invita a los interesados a comunicarse con la Dra. Jennifer Lynch, directora del HPU CMDR, para colaborar en esta importante misión de limpieza oceánica.