La mitilicultura chilena se sitúa en el centro de un taller colaborativo titulado “Economía Azul y Capital Natural: hacia una mitilicultura regenerativa mediante Soluciones basadas en la Naturaleza”, donde académicos, representantes de gremios, empresas y productores del sector se reunieron para abordar los desafíos productivos, ambientales y económicos que enfrenta esta industria. El evento destacó la necesidad de implementar prácticas sostenibles que integren el capital natural en el desarrollo del sector, a la luz de las exigencias del cambio climático. La jornada permitió el intercambio de ideas y experiencias sobre cómo avanzar hacia una mitilicultura más regenerativa y resiliente, propiciando el trabajo en conjunto entre ciencia, industria y territorio.
Nelson Lagos, director del Centro de Investigación e Innovación para el Cambio Climático de la Universidad Santo Tomás, subrayó la importancia de la colaboración entre el sector productivo y la academia. En sus declaraciones, Lagos indicó que el sector de la mitilicultura, respaldado por la Asociación de Mitilicultores de Chile (AmiChile), posee un robusto esquema de gobernanza que facilita el desarrollo de proyectos de investigación colaborativa. Este enfoque ha permitido impulsar iniciativas como soluciones basadas en la naturaleza y el proyecto Fondef Recife, que buscan beneficiar tanto el medio ambiente como la economía local.
Por su parte, Roberto Ponce, director del Centro de Sostenibilidad Empresarial de la Universidad del Desarrollo, enfatizó que las empresas deben adaptarse a un nuevo marco que regula su relación con la naturaleza. Según Ponce, la información sobre capital natural es tan crucial como la información financiera, influyendo en aspectos como las tasas de crédito que las empresas pueden acceder. Esto refleja una creciente consciencia dentro del sector sobre la importancia de la sostenibilidad y su impacto en el rendimiento económico, promoviendo una cultura empresarial más responsable en el contexto actual.
Durante el taller, también se hicieron eco de la necesidad de innovar en la gestión de residuos dentro de la industria mitilicultora. Camila Barría, del Área de I+D+i de Intemit, resaltó el componente múltiple de las soluciones basadas en la naturaleza, como el retorno de conchas al mar, que no solo combate la acidificación de los océanos, sino que también permite la creación de subproductos a partir de lo que antes se consideraba desecho. La necesidad de visibilizar estos avances investigativos en la provincia fue otro punto clave discutido, destacando el papel de AmiChile en el apoyo a estas iniciativas.
El taller fue bien valorado por representantes del mundo productivo, como Rodrigo Alvarado, gerente general de Cal Agro del Grupo Resiter, quien afirmó la relevancia de mantener espacios de diálogo abiertos para abordar los desafíos de la cadena de valor. Patricio Saldivia, gerente de la cooperativa Semillero Cascajal, coincidió en que tales encuentros son fundamentales para la productividad del sector y deben continuar. Así, se reafirmó el compromiso de avanzar hacia un modelo de desarrollo que combine sostenibilidad ambiental, viabilidad económica y colaboración multisectorial, posicionando a la mitilicultura chilena como un actor clave en la transición hacia una economía más regenerativa.











