Gabriela Mena, estudiante de tercer año de astronomía, y Benjamín Ceballo, estudiante de cuarto año de ingeniería civil en telecomunicaciones, representaron a la Universidad de Concepción en un taller internacional en Corea, promovido por el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Este evento se centró en el desarrollo de habilidades de emprendimiento con un enfoque social y sostenible, dirigido a universitarios menores de 30 años. Gabriela y Benjamín, quienes son graduados del programa de mentorías PROVOCA de AUI/NRAO, se unieron a otros 40 jóvenes de 10 países miembros de APEC para explorar formas innovadoras de abordar desafíos sociales y económicos a través del emprendimiento.
Durante su estancia en Corea, Gabriela y Benjamín participaron activamente en el taller ASSET, que promovió la creación de proyectos con impacto social. Gabriela dirigió un equipo que abordó la falta de acceso a materiales educativos en comunidades donde la tecnología está presente, pero la conexión a Internet es escasa. Propusieron una base de datos en línea que permitiría a estudiantes y docentes acceder de manera inmediata a textos escolares y materiales educativos, solucionando así una de las barreras más críticas para la educación en la región.
Por su parte, el equipo liderado por Benjamín se enfocó en la sostenibilidad económica de los adultos mayores que buscan seguir activos en el mercado laboral. Su propuesta, que resultó ganadora, consistió en una plataforma impulsada por inteligencia artificial, capaz de construir un perfil profesional a partir de interacciones por voz y conectar a los usuarios con oportunidades laborales basadas en sus habilidades, incluso aquellas adquiridas en empleos informales. Este proyecto no solo promueve la autosuficiencia económica, sino que también fomenta la inclusión social dentro de un sector que a menudo es olvidado.
Ambos estudiantes compartieron que la experiencia en Corea les ha permitido repensar la innovación, moviéndose más allá de una simple búsqueda de lucro, hacia una visión centrada en el impacto social. Benjamín expresó que esta perspectiva le ha ayudado a definir su camino profesional entre la academia y la industria, advirtiendo cómo la innovación puede servir a las personas y a la sociedad. Gabriela, por su parte, destacó el valor del trabajo en equipo, la comunicación intercultural y la adaptabilidad como habilidades esenciales adquiridas durante el programa, reforzando su convicción de que la ciencia tiene un papel fundamental en la solución de problemas sociales.
Además de los talleres y las dinámicas de grupo, los participantes tuvieron la oportunidad de visitar un centro de emprendimiento en Corea, que proporciona el apoyo necesario para que los nuevos emprendedores den sus primeros pasos. Esta experiencia les hizo reflexionar sobre la infraestructura que se necesita para el desarrollo de ideas innovadoras, observando cómo un entorno de apoyo puede facilitar que los jóvenes experimenten y asuman riesgos. La immersion cultural en Corea no solo les permitió confrontar sus enfoques académicos con la realidad económica y social, sino que también les enseñó el valor del respeto y la organización en el ambiente laboral, algo que pretenden llevar a su regreso a Chile.











