Las intensas lluvias registradas en el sur del país han dejado un rastro de devastación, provocando el desborde de ríos, deslizamientos de tierra y daños significativos en numerosas viviendas. Muchas familias se ven ahora en la difícil situación de limpiar barro y escombros, como parte del arduo proceso de recuperación de sus hogares. Fruto de estos fenómenos climáticos, el Instituto de Seguridad Laboral (ISL) ha emitido un llamado a la comunidad para que lleve a cabo estas labores de limpieza de forma segura, con el fin de reducir los riesgos que pueden poner en peligro la vida y la salud de las personas implicadas.
Patricia Contreras Alvarado, directora nacional (s) del ISL, destacó la grave repercusión que estos desastres naturales tienen sobre la vida cotidiana de las familias afectadas. «Estos fenómenos alteran la rutina de niñas y niños que deben asistir a clases, de padres y madres que necesitan llegar a sus trabajos y, en los peores casos, dejan a las personas enfrentando la pérdida de sus hogares», enfatizó Alvarado. En este contexto, subrayó la importancia de realizar las labores de limpieza de manera segura, ya que «proteger la vida y la salud siempre debe ser la prioridad».
El ISL ha señalado varios riesgos asociados a la limpieza de áreas afectadas por deslizamientos y lluvias intensas. Entre ellos, se incluyen nuevos derrumbes, colapso de estructuras inestables, caídas debido a superficies resbaladizas, y el contacto con materiales peligrosos ocultos bajo el barro. También se destacan los riesgos de exposición a contaminantes en aguas estancadas y lesiones por el manejo manual de carga. Para mitigar estos peligros, el Departamento de Prevención de Riesgos Laborales del ISL ha recomendado evaluar las condiciones del lugar antes de iniciar cualquier actividad y evitar ingresar a zonas peligrosas.
El ISL también aconseja organizar el trabajo en equipos y mantener líneas de comunicación constantes. Es crucial suspender actividades si se presentan nuevas lluvias o movimientos de tierra. Asimismo, el uso de Equipos de Protección Personal (EPP) es fundamental, incluyendo cascos, guantes resistentes y calzado de seguridad adecuado. «Estos elementos son esenciales para proteger a quienes participan en las labores de remoción de escombros, ya que el barro y las aguas de inundaciones pueden contener agentes perjudiciales para la salud», añadió Alvarado.
El Instituto ha hecho un llamado especial a las personas no capacitadas o voluntarios para que no ingrese a áreas con riesgo potencial. Estas situaciones deben ser manejadas por personal especializado y equipos de emergencia. Así, la autoridad del ISL ha enfatizado que la prevención debe comenzar antes de cualquier acción: «Identificar los riesgos, planificar adecuadamente y adoptar medidas de protección puede reducir significativamente el riesgo de accidentes y contribuir a una recuperación más segura en las zonas afectadas». Al final, la salud y la vida de las personas deben estar por encima de todo durante la respuesta a estos desastres.











