Lo que el proyecto Tineo-Nueva Ancud puede aportar sobre diálogo

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Más allá de la transmisión eléctrica, el proyecto Tineo-Nueva Ancud ofrece aprendizajes sobre cómo abordar iniciativas en territorios sensibles, donde el diálogo, la anticipación y la gestión de expectativas son tan relevantes como la obra misma.

En proyectos de gran escala, especialmente aquellos que se desarrollan en territorios con identidad, historia y diversidad de actores, el desafío no es solo técnico. También es relacional.

El proyecto Tineo-Nueva Ancud permite mirar esta dimensión desde otra perspectiva. Más allá de su rol dentro del sistema, su desarrollo ha implicado interactuar con múltiples comunidades, instituciones y realidades territoriales.

Y es que hoy resulta cada vez más claro que los proyectos logran avanzar de manera sostenible cuando existe una participación activa, temprana y formal entre empresas y comunidades, generando espacios para levantar observaciones, compartir inquietudes y construir soluciones de forma conjunta.

En esa línea, la estrategia de sostenibilidad de Transelec pone énfasis en la generación de valor que trascienda la infraestructura. Este enfoque se concreta en la construcción de relaciones de confianza, el desarrollo de mesas de trabajo y la implementación de iniciativas de inversión social co-creadas con los territorios.

Esta forma de trabajo ha tenido una aplicación especialmente relevante en la Región de Los Lagos, donde el proyecto Tineo-Nueva Ancud comienza su construcción tras varios años de relacionamiento previo y la consolidación de acuerdos formales con actores del territorio.

El diálogo como parte del diseño

Uno de los aprendizajes que deja el proyecto es que el diálogo no comienza cuando la obra ya está definida, sino que forma parte de su desarrollo desde etapas tempranas.

Desde el ingreso del Estudio de Impacto Ambiental, se desplegaron instancias de participación ciudadana tanto anticipadas como formales, orientadas a informar sobre el proyecto, recoger inquietudes y explicar sus características. 

Estas instancias incluyeron reuniones, talleres y espacios de trabajo en distintas localidades del área de influencia, como Ancud, Maullín y Calbuco.

Además, el proceso contempló una Consulta Indígena con comunidades del territorio, cuyos acuerdos fueron incorporados en la Resolución de Calificación Ambiental.

Por ejemplo, el proyecto considera un sistema continuo de gestión comunitaria durante la etapa de construcción, orientado a mantener un diálogo constante, oportuno y transparente con las comunidades del área de influencia.

Como parte de este compromiso, se contempla la presencia de un ITO Social y Comunitario a lo largo de todo el proceso constructivo, junto con la implementación de canales formales de comunicación, mecanismos de respuesta y acciones específicas.

Este modelo busca fortalecer la confianza, abordar de manera oportuna inquietudes vinculadas a aspectos como polvo, ruido, tránsito, residuos o seguridad, y prevenir posibles desafíos mediante una relación directa, sistemática y con trazabilidad.

Gestión de expectativas

En proyectos de gran escala, es habitual que existan percepciones diversas sobre sus impactos, beneficios y alcances. En ese escenario, la claridad en la información y la consistencia en los mensajes cumplen un rol clave.

El desarrollo de instancias informativas y de diálogo durante el proceso preliminar de Tineo-Nueva Ancud permitió explicar tanto las características técnicas del proyecto como sus implicancias para el territorio, facilitando una comprensión más completa de la iniciativa.

Todo esto adquiere relevancia pues el proyecto se emplaza en un territorio que involucra distintas comunas, comunidades y actores institucionales y, lejos de ser una excepción, esta diversidad es una característica propia de las iniciativas de gran escala en la actualidad.

Lecciones que van más allá del sector eléctrico

Aunque Tineo-Nueva Ancud pertenece al ámbito de la transmisión eléctrica, los aprendizajes que deja son aplicables a múltiples industrias con impacto social.

Entre ellos destacan:

  • La importancia del diálogo temprano y sostenido
  • La necesidad de informar de manera clara y accesible
  • La anticipación como herramienta de gestión
  • La incorporación de visiones territoriales en el desarrollo de proyectos
  • La construcción de relaciones de confianza en el tiempo

Y es que el proyecto Tineo-Nueva Ancud permite ampliar la conversación sobre el desarrollo de grandes obras. Más allá de su dimensión técnica, ofrece una mirada sobre cómo enfrentar proyectos en territorios diversos.

Entender el diálogo como parte del diseño, anticipar escenarios, gestionar expectativas y trabajar con múltiples actores pasan a ser condiciones necesarias para avanzar en este tipo de iniciativas.