Reutilización del agua: ¿Cómo PepsiCo aborda la escasez hídrica?

Image

El Día Mundial del Agua es un recordatorio crucial de los desafíos que enfrenta la humanidad en la gestión de este vital recurso. En el Cono Sur, PepsiCo ha tomado la iniciativa de integrar prácticas sostenibles en su operación, destacando su planta de tratamiento en Cerrillos, Chile, donde se recupera más del 70% del agua utilizada en sus procesos productivos, lo que equivale al consumo diario de cinco mil personas. Esta experiencia no solo pone de manifiesto la capacidad de la industria para responder ante la escasez hídrica, sino que también sienta las bases para la implementación de tecnologías similares en Mar del Plata, Argentina, prevista para el primer trimestre de 2027. La necesidad de adoptar soluciones innovadoras y efectivas es más apremiante que nunca, especialmente considerando que cerca de la mitad de la población mundial enfrenta escasez de agua y 2.200 millones de personas aún carecen de acceso a agua potable segura.

En Chile, la situación del agua es alarmante. Según el informe más reciente del Ministerio del Medio Ambiente, más de 319 mil toneladas de contaminantes fueron vertidas a ríos y lagos en 2023, y se prevé que entre 1.5 millones de personas y más de 6.4 millones de hectáreas experimenten escasez hídrica entre 2024 y 2025. En este panorama, la reutilización del agua y la economía circular se convierten en herramientas esenciales para contrarrestar la creciente presión sobre los recursos hídricos disponibles. Las cifras actuales indican que apenas el 6% de las aguas servidas son reutilizadas en el país, lo que abre un vasto campo de oportunidades para ampliar las prácticas de reúso y optimizar el aprovechamiento de este recurso vital.

Un ejemplo sobresaliente de innovación tecnológica es la planta de tratamiento de residuos líquidos de PepsiCo en Cerrillos, diseñada en conjunto con Ecoriles, filial de Aguas Andinas. Con una capacidad de tratamiento de aproximadamente 1,200 metros cúbicos de agua diaria, esta instalación utiliza una combinación de tratamientos físico-químicos, biológicos y tecnologías avanzadas de filtración, como ultrafiltración por membranas y ósmosis inversa. Esto asegura no solo la recuperación significativa del agua utilizada, sino que también permite alcanzar altos estándares de calidad en el agua tratada, que queda apta para ser reutilizada en diversas etapas de la producción alimentaria, contribuyendo así a minimizar la extracción de agua fresca.

Andrea Valdez, gerente de Impacto Social y Sustentabilidad de PepsiCo Cono Sur, destacó que la planta de tratamiento no es solo un aporte técnico ante la escasez hídrica, sino que simboliza un compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia operativa. Al recuperar el equivalente al consumo diario de cinco mil personas, PepsiCo demuestra que es posible equilibrar la producción con la conservación de los recursos hídricos. La gestión responsable del agua se enmarca dentro de su estrategia global pep+ (PepsiCo Positive), que busca fortalecer la cadena de valor y avanzar hacia modelos productivos más circulares y sostenibles.

El proyecto de planta en Mar del Plata, Argentina, es una respuesta necesaria a las condiciones de estrés hídrico crecientes en la región, donde la dependencia del acuífero local representa un desafío significativo. PepsiCo invertirá en tecnologías que optimicen el reúso del agua y reduzcan la extracción de este recurso. La implementación de un sistema de MBR y ósmosis inversa permitirá alcanzar un objetivo de reúso del 80% del agua utilizada en la producción, consolidando así un modelo de gestión hídrica más eficiente y sostenible. Estas iniciativas no solo benefician a las operaciones de PepsiCo, sino que también contribuyen a la preservación de los recursos hídricos y al bienestar de las comunidades donde la compañía opera.