¿Qué puede aprender un emprendedor de la historia de Gabriel Massuh?

quien es gabriel massuh

Más allá de su éxito en el rubro frutícola, el recorrido de Gabriel Massuh deja lecciones valiosas para cualquier emprendedor latino que busque construir un negocio de largo plazo fuera de su país natal.

Para Gabriel Massuh, empresario chileno-ecuatoriano y líder en el mercado de frutas tropicales en el país, emprender en América Latina, y aún más, hacerlo fuera del país de origen, implica enfrentar incertidumbre, barreras culturales y mercados altamente competitivos. 

La historia de Gabriel Massuh, también fundador de Bagno, ofrece una serie de aprendizajes concretos sobre cómo transformar esas dificultades en una trayectoria empresarial sólida y sostenible.

1. Migrar: ampliar el campo de juego

Uno de los primeros aprendizajes que deja la historia de Massuh es que migrar puede ser una decisión estratégica. 

Nacido en Guayaquil, ciudad clave en la producción de plátanos, Massuh entendía profundamente el valor del producto. Sin embargo, fue al observar otros mercados -y con un interés particular en Chile- cuando identificó la oportunidad.

Tras estudiar agronomía y negocios en Estados Unidos, Massuh aterrizó en Chile con la actitud y los conocimientos para iniciar su negocio.

La migración, en este caso, no significó partir de cero, sino trasladar conocimiento, experiencia y visión a un nuevo contexto. Para el emprendedor latino, la lección es clara: el capital más importante no siempre es financiero, sino el conocimiento que se lleva consigo.

2. La lectura de mercado vale más que el tamaño inicial

Massuh no llegó a Chile con una gran estructura ni con una empresa consolidada. Llegó con una lectura correcta del mercado: consumo estable, dependencia total de importaciones y una logística que podía optimizarse.

La oportunidad de negocio era clara y obvia: una alta demanda por una fruta escasa localmente como el plátano. ¿Qué requería el negocio? Profesionalismo.

Esta capacidad de observar con atención el entorno, qué se consume, de dónde viene, quién lo distribuye y dónde están las ineficiencias, fue el verdadero punto de partida de Bagno.

Para los emprendedores, esto refuerza una idea fundamental: no siempre gana quien tiene más recursos, sino quien entiende mejor el problema que quiere resolver.

3. Perseverar cuando nadie te conoce

Emprender joven y en un país nuevo implica, inevitablemente, desconfianza. Massuh ha señalado que sus primeros años estuvieron marcados por la necesidad constante de demostrar capacidades frente a actores con mayor trayectoria.

Aquí aparece una de las lecciones más relevantes: la perseverancia no es solo insistir, sino sostener estándares, cumplir compromisos y mantener coherencia en el tiempo, incluso cuando los resultados no son inmediatos.

Muchos proyectos fracasan no por falta de ideas, sino por abandonar demasiado pronto. La historia de Massuh muestra que la credibilidad se construye lentamente, pero se acumula.

4. La reputación es un activo, no un discurso

Uno de los aspectos más relevantes del recorrido empresarial de Massuh es la importancia de la reputación

En mercados como el comercio internacional, donde la confianza entre productores, importadores y distribuidores es clave, una mala práctica puede cerrar más puertas que una crisis económica.

Cuando su empresa enfrentó procesos de fiscalización, la estrategia no fue comunicacional ni reactiva, sino institucional: responder con antecedentes, dejar que los procesos avanzaran y sostener la transparencia como principio.

Para el emprendedor latino, esto deja una enseñanza poderosa: la reputación no se gestiona con discursos, sino con consistencia, orden y respaldo documental.

5. Tomar riesgos calculados también es emprender

Una inversión anticipada en paltas, que terminó multiplicando varias veces el capital inicial, fue el resultado de analizar el mercado, anticipar la escasez y actuar antes que el resto. Eso fue el puntapié inicial para diversificar sus productos.

Emprender no significa evitar el riesgo, sino saber cuándo asumirlo y con qué información. La historia de Massuh muestra que las decisiones más audaces suelen ser las que están mejor estudiadas.

6. Pensar en largo plazo cambia el tipo de decisiones

El crecimiento de Bagno no fue producto de una oportunidad aislada, sino de una estrategia sostenida: diversificación de productos, inversión en infraestructura, relaciones comerciales duraderas y adaptación constante al mercado chileno.

Esta visión de largo plazo es una de las principales diferencias entre negocios que sobreviven y empresas que se consolidan. 

Según Massuh, para el emprendedor latino, pensar más allá del corto plazo permite construir estructuras más resilientes frente a crisis económicas, regulatorias o logísticas.

Una historia que va más allá del negocio

La historia de Gabriel Massuh no es solo la de un empresario exitoso en el rubro frutícola. Es el ejemplo de cómo la migración, la lectura de mercado, la perseverancia y la construcción de reputación pueden converger en un proyecto empresarial sólido.

Para quienes emprenden en América Latina, muchas veces en contextos inciertos y con recursos limitados, su trayectoria demuestra que el éxito no suele ser inmediato, pero sí posible cuando se combina visión, disciplina y coherencia.