El reciente aluvión ocurrido en la comuna de Las Condes ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las zonas urbanizadas frente a fenómenos naturales. El geólogo Carlos Andrade de AFRY Chile subrayó que la magnitud del desastre no solo se debe a la intensidad de las precipitaciones, sino también a las características geográficas del territorio y la infraestructura construida sobre él. Este evento nos recuerda que la transformación de las cuencas y el desarrollo urbano pueden exacerbar el impacto de las lluvias, haciendo necesario un enfoque integral en la planificación territorial para proteger a la población y sus bienes.
Las imágenes de calles cubiertas de barro y vehículos arrastrados por las corrientes de agua en Las Condes revelan la gravedad de la situación. Andrade destaca que las antiguas vías aluviales, como la calle Quebrada Honda, son testimonios de la historia geológica de la región, que han sido transformadas por la urbanización pero no eliminadas. Estas áreas siguen siendo potenciales rutas de escorrentía para aguas pluviales y sedimentos, lo que plantea la pregunta sobre la idoneidad de las decisiones urbanísticas en relación a los riesgos inherentes del territorio.
La investigación reciente de SERNAGEOMIN sobre la quebrada Honda indica que los incendios previos han disminuido la cobertura vegetal, aumentando así la erosión y favoreciendo el escurrimiento superficial. Andrade insiste en que las condiciones de susceptibilidad son críticas y estos fenómenos tienden a incluirse en el análisis de riesgos, que deberían anticipar cómo la infraestructura existente podría responder en situaciones extremas. Este enfoque se vuelve más relevante en un contexto de cambio climático, donde la intensidad y la frecuencia de los eventos meteorológicos extremos están en aumento.
El desafío de transformar el conocimiento sobre amenazas en acciones concretas de prevención es crucial para la comuna de Las Condes. Identificando ocho quebradas con riesgo aluvional, el Plan Comunal de Reducción del Riesgo de Desastres busca desarrollar medidas inesperadas que vayan más allá de la mera reacción ante desastres. Andrade plantea la necesidad de evaluar más detenidamente todas las quebradas de la ciudad, no solo aquellas que ya han sido afectadas, para tener una visión holística de la susceptibilidad aluvional en la región.
Con la premisa de que la prevención radica en el entendimiento del territorio y su dinámica histórica, AFRY se propone contribuir al diseño de ciudades más resilientes. Los expertos de la consultora están dispuestos a colaborar en la evaluación de infraestructuras críticas y en la implementación de soluciones de adaptación y mitigación frente a aluviones, inundaciones y otros desastres naturales. Andrade concluye que solo con un abordaje integrado, que combine conocimiento geológico y de ingeniería, se podrán construir entornos urbanos que resistan mejor los embates de la naturaleza en el futuro.











