Ante el hallazgo de pingüinos, lobos marinos, aves o tortugas en problemas, los expertos hacen un llamado contundente a la ciudadanía: no tocar, alimentar ni trasladar a los animales. En octubre de 2026, el médico veterinario Tomás Pino Damke, presidente de la ONG Conservación Humboldt, enfatiza la importancia de no intervenir sin el conocimiento adecuado. En lugar de actuar impulsivamente, se recomienda mantener la distancia, proteger a los animales de la curiosidad humana y de las mascotas, y, sobre todo, avisar a las autoridades correspondientes para garantizar que la fauna reciba la atención necesaria de manera segura y profesional.
Según Pino Damke, muchas personas tienden a confundir el estado de un animal silvestre que aparenta estar herido o desorientado. «No todo animal que permanece inmóvil en la playa está necesariamente en problemas. Es común observar lobos marinos descansando en la orilla, lo cual forma parte de su comportamiento natural», explica. Este malentendido puede resultar perjudicial tanto para el animal como para la persona que intenta ayudar. Observar el comportamiento del ejemplar es clave para determinar si realmente necesita asistencia, subraya el veterinario.
Las señales de alerta para los pingüinos y otros animales marinos son diversas. La incapacidad de moverse, lesiones evidentes, sangrado o problemas respiratorios son indicativos de que el animal requiere evaluación. Sin embargo, lo más importante es no intervenir directamente, ya que sólo personal especializado puede determinar el diagnóstico correcto y el tratamiento necesario. Pino Damke advierte que un animal que ha llegado a la playa podría estar sufriendo de cualquier condición que le impida regresar al mar, lo que hace que la intervención de un profesional sea vital.
En el caso de los cachorros de lobo marino, a menudo son erróneamente considerados huérfanos. Los ‘popitos’ pueden quedarse solos mientras sus madres buscan alimento, por lo que encontrarlos en la orilla no significa automáticamente que necesiten ayuda. Devolver a un cachorro al agua sin una revisión puede ser arriesgado, ya que estos animales aún están desarrollando sus habilidades natatorias. El especialista recomienda la importancia de tomar fotografías a distancia para documentar la situación, lo que puede ser valioso para los equipos de rescate.
Para resolver de manera efectiva las emergencias que involucran fauna silvestre, Tomás Pino Damke resume las acciones recomendadas en cinco pasos simples: aléjate del animal sin tocarlo; protege a los animales de la curiosidad de personas y mascotas; observa su estado desde una distancia segura y considera tomar fotografías; avisa a SERNAPESCA si se trata de fauna marina o al SAG en el caso de fauna terrestre; y, por último, no intervengas actuando por tu cuenta. «La mejor ayuda que puedes ofrecer es mantener la distancia y dar aviso a los responsables pertinentes», concluye el veterinario.











