El Programa de Innovación para la Circularidad de los Plásticos en América Latina ha revelado sus cinco empresas ganadoras, destacando la presencia de tres innovadoras chilenas: Ecogen Reciclaje, Fundación Todos Somos 1 y Smart Recycling, junto con la mexicana Ecolana y la colombiana-mexicana Nextek. Esta iniciativa fue liderada por la ONG internacional WRAP (The Waste and Resources Action Programme) junto a los Pactos de los Plásticos en México, Colombia y Chile, marcando un avance significativo en la lucha contra la contaminación plástica en la región. En tiempos donde la biodiversidad se ve amenazada, estas empresas se presentan como verdaderas pioneras en el ámbito del reciclaje y la economía circular, heredando un compromiso con el medio ambiente que es urgente y necesario.
En las calles y colegios de San Antonio, se han comenzado a vislumbrar los frutos de la iniciativa «San Antonio Circular», liderada por la Fundación Todos Somos 1. Esta propuesta busca no sólo reducir la acumulación de residuos plásticos en esta ciudad puerto, sino que también educa a la comunidad sobre la importancia del reciclaje. Según Juan Ignacio Álvarez, presidente de la fundación, el reto radica en que la comunidad canalice de manera eficiente sus desechos hacia las tecnologías existentes de valorización, lo cual se logra mediante incentivos atractivos, como el canje de productos por la entrega de plásticos reciclables, cerrando así el ciclo del material y fomentando el desarrollo sostenible.
Por su parte, Ecogen Reciclaje ha emergido desde Diego de Almagro, en la Región de Atacama, con una solución innovadora al complicado proceso de clasificar y reciclar plásticos flexibles. Su producto estrella, BPC-X Plyblend, combina polietileno y polipropileno reciclados con biocarbón, transformando desechos en paneles modulares utilizables en construcciones. La fundadora, Marilyn López, explicó que el objetivo es que más del 95% del material utilizado provenga de materias primas recicladas, contribuyendo así no sólo a la economía circular, sino también a la reducción del impacto ambiental que genera el uso de plásticos en la construcción.
Smart Recycling se ha enfocado en optimizar la recuperación de plásticos flexibles en la región, y propone una solución que conecta a recicladores de base, generadores de residuos y empresas de reciclaje. Como destaca Ignacia Núñez, su enfoque innovador responde a la desconexión logística que históricamente ha dificultado la recuperación de estos materiales. La compañía planea implementar un modelo operativo que ha tenido éxito en Chile, trasladándolo a México para validar su escalabilidad. Si logra su propósito, sería un gran paso hacia la mejora de la infraestructura de reciclaje en el país, donde el volumen de desechos plásticos es alarmantemente alto.
Finalmente, Ecolana y Nextek abordan la problemática del reciclaje con enfoques específicos. Ecolana ha lanzado el «Flextival» en México para recolección de plásticos flexibles, en un esfuerzo por integrar toda la cadena de valor del reciclaje, mientras que Nextek busca elevar el polipropileno reciclado a nuevos estándares de calidad. Ambas iniciativas son un testimonio del potencial de innovación que existe en América Latina, aunque aún enfrentan desafíos, como la necesidad de financiamiento para escalar sus proyectos. Según Maximiliano Frey, del Pacto Chileno de los Plásticos, es fundamental que más actores se involucren y apoyen financieramente a estas soluciones sostenibles para hacer la transición hacia una economía más circular.











