El pasado martes se inauguró el Centro de Investigación e Innovación en Niñez, Adolescencia, Resiliencia y Adversidad (IINARA) en la Universidad Católica de Chile, marcado por la urgente necesidad de abordar los alarmantes índices de violencia y pobreza que afectan a los niños y adolescentes en el país. Según el Estudio Longitudinal de la Primera Infancia (ELPI) de 2017, un 62,5% de los niños mayores de cinco años han sufrido algún tipo de disciplina violenta en sus hogares. Asimismo, el último informe de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen) de 2024 revela que un 22,5% de los menores de 18 años vive en condiciones de pobreza multidimensional. Estos datos reflejan una situación crítica que demanda la atención y acción conjunta de la academia, el Estado y la sociedad civil.
El IINARA, financiado por ANID y respaldado por seis universidades chilenas, busca articular conocimientos de diversas disciplinas, incluyendo la neurociencia y la psicología, para comprender cómo la adversidad impacta en el desarrollo de la niñez y adolescencia. En el lanzamiento, Francisco Aboitiz, director del centro y PhD en Neurociencias, enfatizó la importancia de integrar los avances científicos en la salud, el aprendizaje y el bienestar en la formulación de políticas públicas. ‘Hoy sabemos que las experiencias tempranas influyen de manera crucial en el futuro de nuestros niños, por eso es fundamental que ese conocimiento se traduzca en decisiones efectivas’, afirmó.
La ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, destacó el compromiso de IINARA por generar un impacto real en las vidas de los niños más vulnerables del país, señalando que ‘es un deber que los distintos esfuerzos que se realizan generen oportunidades’. Por su parte, Juan Carlos de la Llera, rector de la UC, subrayó la complejidad del problema que enfrenta la niñez en Chile, afirmando la necesidad de un enfoque multidimensional e interdisciplinario para abordarlo. La intervención de múltiples universidades, junto con la colaboración de instituciones públicas y organizaciones de la sociedad civil, resalta la necesidad de un esfuerzo conjunto para enfrentar el desafío.
La gobernanza del IINARA es otro de sus pilares fundamentales, permitiendo la conexión entre la ciencia, el Estado y la sociedad civil. Este centro cuenta con un Consejo Asesor Nacional integrado por diversos ministerios, así como por representantes de UNICEF y la Defensoría de la Niñez, fortaleciendo la cooperación y el diálogo en torno a las políticas sociales. Además, la estructura organizativa incluye un Consejo de Políticas Públicas compuesto por importantes figuras del ámbito educativo y social, lo que permitirá una mayor cohesión en la implementación de las iniciativas que se derivan del conocimiento generado en el centro.
Con el lanzamiento de IINARA, Chile busca transformar el panorama de bienestar infantil, que actualmente ocupa el puesto 37 en el ranking de bienestar infantil del Informe Report Card Innocenti de UNICEF 2026, donde se evidencian brechas significativas en salud mental y competencias de desarrollo. Florencia Álamos, presidenta ejecutiva del centro, subrayó la necesidad de basar las políticas públicas en evidencias científicas para asegurar un futuro más prometedor para la infancia chilena. La esperanza es que, con la colaboración de todas estas partes interesadas, se puedan crear estrategias efectivas que mejoren la calidad de vida de la niñez y adolescencia en el país.











