Carolina Pizarro, gerente de Sustentabilidad de AB Chile, ha destacado el compromiso del gremio de Alimentos y Bebidas en la lucha contra el desperdicio alimentario. A través del Acuerdo de Producción Limpia, en colaboración con la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, AB Chile ha liderado una iniciativa para reducir las pérdidas de alimentos, una problemática que no solo afecta la economía, sino también el medio ambiente y la seguridad alimentaria. En el contexto actual, donde más de un tercio de los alimentos producidos en el mundo se pierden o desperdician, la labor de Pizarro se vuelve crucial para impulsar una gestión más consciente y responsable en el sector.
La implementación de una herramienta de cuantificación desarrollada por UC Davis es uno de los ejes centrales de este esfuerzo. Esta metodología común tiene como objetivo ayudar a las empresas a identificar en qué etapas del proceso alimentario se generan pérdidas y registrar su destino. Pizarro resalta la significación de esta estandarización, que permite a empresas de diferentes tamaños y con distintas prácticas poder ‘hablar un mismo lenguaje’ sobre sus desafíos y progresos en la reducción de desperdicios. La clave no está en la imposición de nuevos sistemas, sino en optimizar los recursos e información ya existentes.
Con más del 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero vinculadas a las pérdidas alimentarias, la necesidad de actuar es más urgente que nunca. Pizarro enfatiza que cada tonelada de alimento desperdiciado representa no solo una cifra, sino una pérdida colosal en recursos como materias primas, energía y agua. Reducir estas pérdidas no es solo una cuestión de responsabilidad social, sino que se presenta también como una decisión empresarial efectiva, capaz de generar ahorros significativos y fomentar una mayor sostenibilidad dentro del sector de alimentos y bebidas.
El trabajo en conjunto con UC Davis ha permitido a las empresas participantes de AB Chile priorizar acciones que minimicen las pérdidas y, a su vez, evaluar el impacto de sus esfuerzos a lo largo del tiempo. Según Pizarro, esta cuantificación se convierte en una herramienta valiosa para transformar la gestión de procesos dentro de las empresas, lo que ayuda a reconocer los puntos críticos donde se generan las pérdidas y, por ende, a implementar medidas más efectivas. Así, el sector puede avanzar hacia una producción más sostenible y responsable, beneficiando tanto a la industria como a las familias chilenas.
Finalmente, Carolina Pizarro concluye que el verdadero desafío radica en incorporar el hábito de medir las pérdidas en la gestión diaria de las empresas. Para AB Chile, el éxito de esta iniciativa también dependerá de que las empresas comprendan la importancia de traducir los resultados de estas mediciones en acciones tangibles de prevención. Con este enfoque, el gremio no solo busca contribuir a la sostenibilidad del medio ambiente, sino también asegurar un abastecimiento alimentario más eficiente y justo, cimentando así el camino hacia un futuro más sustentable para el sector.











